
El Gobierno ha aprobado hoy modificaciones normativas sobre aplicación de la Política Agrícola Común (PAC) en España para facilitar la incorporación de nuevos titulares, especialmente jóvenes, al campo.
La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha informado hoy en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de que estos cambios facilitan también otras gestiones y tramitaciones relacionadas con esta política.
La norma aprobada se fija en aspectos "muy necesarios" para "mantener respuestas" a la España rural y conseguir un "equilibrio" con las zonas urbanas, según Calvo.
El real decreto aprobado nace de la modificación de dos reales decreto anteriores, según ha detallado.
Además, España reforzará en la campaña de 2020 de la Política Agrícola Común (PAC) los controles sobre la figura del agricultor activo para promover una mejor canalización y eficacia de las ayudas.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha informado en un comunicado de que se reforzarán los controles sobre los titulares que, por ser su actividad principal muy diferente a la agraria, se incluyen en la denominada lista negativa de solicitantes, a fin de comprobar que el perceptor de la ayuda realmente está ejerciendo la actividad agraria.
De esta manera, en coherencia con las modificaciones introducidas en el Reglamento "Omnibus", se reducen a uno los criterios para acreditar que una persona o grupo de personas son agricultores activos, demostrando que su actividad agrícola no es marginal.
Por otra parte, y con objeto de favorecer la incorporación de jóvenes y nuevos agricultores al campo, se dota de mayor flexibilidad el acceso a las ayudas. Además, se hacen más flexibles las condiciones para acreditar el cumplimiento por los jóvenes agricultores del requisito de primera instalación como responsable de la explotación agraria en el ámbito de la ayuda complementaria y, consecuentemente, al acceso a la reserva nacional.
En el ámbito de las ayudas asociadas de derechos "especiales", se introduce un ajuste técnico en coherencia con las disposiciones generales sobre pagos directos.
De este modo, los ganaderos potencialmente subvencionables que no soliciten estas ayudas durante dos años consecutivos perderán, con carácter definitivo, el derecho a recibirlas, excepto en casos de fuerza mayor o circunstancias excepcionales, según el MAPA.
No obstante, estos ganaderos podrán seguir siendo elegibles para otro tipo de ayudas asociadas.
Otra de las novedades para 2020 se refiere a los ajustes técnicos derivados de la incorporación de los controles por monitorización a los regímenes de ayudas.
El control por monitorización de las parcelas consiste en la observación periódica de imágenes de satélite de la superficie, lo que ofrece una nueva vía de simplificación de la gestión y reducción de los costes de control de las ayudas, del que finalmente se beneficiarán los productores.
Dentro de los ajustes, destaca un nuevo plazo de modificación de la solicitud única, para unificar las fechas para el cumplimiento de los requisitos para estos expedientes controlados por monitorización.
Por último, se incorporan ajustes técnicos menores en el contenido mínimo de la solicitud única de ayudas, como es el caso de la simplificación en la declaración de los cultivos hortícolas y frutales, la actualización de la declaración responsable referente al cumplimiento de los requisitos establecidos para cultivos proteicos, o el ajuste del tratamiento estadístico de la información que suministra el agricultor a la Administración Pública.
Las solicitudes de ayudas de la PAC correspondientes a la campaña 2020 regulada por esta norma podrán presentarse desde el 1 de febrero hasta el 30 de abril de dicho año.
En la campaña 2019 se presentaron alrededor de 700.000 solicitudes de ayudas PAC.

