
La Asociación Regional de Empresarios del Mueble y la Madera (Arema) ha mostrado este lunes su "profunda preocupación" por la "frágil" situación de las negociaciones del convenio colectivo del sector iniciadas en junio y han pedido "flexibilidad" en los horarios de trabajo para poder ser más competitivos.
En un comunicado, Arema ha rechazado que quieran abrir las fábricas durante los fines de semana, sino que haya "flexibilidad horaria" para que las empresas puedan dar servicio a la demanda de sus clientes.
En este sentido, ha recordado que tienen que competir con empresas "de medio mundo a la hora de llevar a cabo una instalación contract o un evento ferial", de forma que se "legaliza" una situación necesaria para las industrias.
"Pretendemos aumentar las 1.752 horas sino flexibilizar 20 horas de ellas, siempre y cuando sea por motivos objetivos y se acuerde previamente con el trabajador", ha añadido los empresarios del mueble antes de apuntar que proponen "premiar" con 300 euros anuales a los trabajadores que "no faltan a su puesto de trabajo y que se implican".
Sin embargo, Arema ha apuntado que el 90% de los trabajadores ya cumple con esta situación y ha añadido que, "si se falla por alguna causa, siempre se podrán recuperar las horas", al tiempo que apuestan por eliminar un fiesta de convenio a cambio de un incremento del 0,4% ante el descenso de horas extras y con la finalidad de mantener el nivel de ingresos.
Tras "muchas reuniones frustradas", la patronal ha criticado la "rigidez" de los sindicatos en la negociación del convenio colectivo y les ha advertido de que las organizaciones sindicales "saben que no va a haber paga de atrasos y que lo más conveniente es llegar a un acuerdo antes de final de año".

