
Agrícola Aguileña (Agrasa) ha comunicado a los representantes legales de los trabajadores de campo, del almacén y de las oficinas su intención de proceder a iniciar un procedimiento de despido colectivo que afectará a la totalidad de sus trabajadores, los cuales permanecían en huelga indefinida desde el martes en las inmediaciones de la empresa agrícola por la demora en el pago y la situación de esta sociedad agrícola.
Según fuentes sindicales, la plantilla de la empresa ronda los 400 trabajadores.
Ágricola Aguileña cerró el ejercicio 2018 con una facturación de 23,1 millones de euros y unas pérdidas de 2,2 millones, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.
La alcaldesa de Águilas, María del Carmen Moreno Pérez, y el edil de Agricultura, Bartolomé Hernández, han mantenido diversos contactos con ambas partes que no llegaron a fructificar, por lo que han expresado su solidaridad con los trabajadores, poniendo a su disposición los recursos municipales.
Esta empresa se fundó en 1977 a lo que siguió en 1982 la sociedad agrícola, comenzando dos años mas tarde la distribución de sus tomates por toda Europa, cultivo al que incorporó en 1986 la lechuga, inaugurando en 1988 instalaciones de manipulado. Sería en 1994 cuando se constituyó la Organización de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) y en 1999 se construyó un embalse de 1 hectómetro cúbico, instalando placas fotovoltáicas en 2008.
Sus instalaciones ocupan 42.000 metros cuadradados y cuenta además con 34.000 metros de semilleros propios, 12.000 metros cuadrados de almacén y 7.500 metros cúbicos de cámaras frigoríficas.









