
En el peor de los escenarios para el brexit -si no hubiera un acuerdo bilateral entre el Reino Unido y la Unión Europea-, el sector turístico español sería el más afectado de Europa en 2020, con una caída en la llegada de turistas del 7% en tasa interanual, según un informe de la Comisión Europea de Viajes (ETC).
El Reino Unido ha confirmado su salida de la UE el 31 de enero y el Parlamento británico ha fijado como fecha tope el 31 de diciembre de 2010 para alcanzar un acuerdo que regule la nueva relación entre ambas partes.
Sumado a este proceso la quiebra del turoperador británico Thomas Cook, las llegadas de visitantes británicos descenderían un 8% en 2021, con una estimación de 1,3 millones menos de turistas.
Las zonas más perjudicadas serían Baleares y Canarias, precisa el informe de la ETC, a la vez que añade la "emergencia" de otros destinos mediterráneos (Turquía, Egipto, Grecia, Túnez y Marruecos) que han recuperado gran parte del turismo que perdieron a partir de 2011.
El estudio destaca especialmente el caso de Turquía. Reconoce que este país ha alcanzado un aumento en las llegadas de turistas del 15% y que se ha convertido en "un gran rival" para España "gracias a su capacidad alojativa y a una amplia oferta de todo incluido que atrae a muchas familias europeas".
En un contexto europeo, España se ha situado en el año que termina entre los países que menos han crecido en llegadas de turistas internacionales.
España ocupa el puesto vigésimo sexto de un total de 34 países, según el documento de la ETC, con un incremento de llegadas del 1,3% y gracias al aumento del largo radio ante la caída de los mercados tradicionales.
Encabezan la lista Montenegro (18,1% de incremento), Turquía (14,7% más), Luxemburgo (10,1%), Lituania (9,3%) y Eslovaquia (9%).
El informe concluye que duplicar las llegadas de turistas de largo radio "haría crecer los ingresos anuales" por turismo en 20.000 millones de euros, de 90.000 hasta 110.000 millones, y sin provocar masificación.







