
La Audiencia Provincial de Murcia ha confirmado el auto de un juzgado de instrucción de Caravaca de la Cruz que acordó el procesamiento del administrador de una empresa por las lesiones sufridas por un trabajador que recibió una descarga eléctrica cuando procedía a instalar fibra óptica en una calle del municipio murciano de Moratalla.
La resolución desestima así el recurso que presentó el investigado, al coincidir con el juez instructor en que existen indicios de que, presuntamente, no procuró que su empleado realizara cursos de prevención de riesgos laborales ni que tuviera a su disposición equipos individuales de protección.
El auto que ahora encuentra el respaldo de la Audiencia señaló que debido a esas carencias, el trabajador sufrió una descarga eléctrica y se precipitó al vacío desde una altura aproximada de cuatro metros.
El accidente le produjo lesiones que tardaron en curar 50 días.
Añadía la resolución judicial que el accidentado estaba subido a una escalera y carecía de arnés de cuerpo completo o de ningún otro dispositivo anticaídas.
En su recurso, el investigado alegó que la culpa fue del accidentado, al no haber utilizado los guantes que habrían evitado la descarga, producida por una línea de baja tensión que pasaba por la fachada de la vivienda en la que trabajaba.
También expuso que la responsabilidad de lo ocurrido habría que atribuirla igualmente a la compañía eléctrica propietaria de esa línea.









