
El Índice de Precios al Consumo (IPC) terminó el año 2019 con un incremento interanual del 0,7%, una décima por debajo de la media nacional y la subida más baja en los últimos cuatro años. En el último mes del año, los precios bajaron en la Región un 0,3%.
Por sectores, las mayores subidas se registraron en la Región en tranporte (3,5%), hostelería (2%) y alimentación (1,8%), Por el contrario, los servicios del hogar bajaron un 5,5%.
Según la Cámara de Comercio de Murcia, comenzamos un año en el que no se advierten grandes presiones inflacionistas ni en el ámbito externo, donde los precios del petróleo han crecido moderadamente en los últimos meses; ni en el interno, por la moderación del consumo de las familias y la inversión de las empresas, a la espera de las medidas económicas del nuevo gobierno. A este respecto, para el colectivo empresarial resultan especialmente preocupantes las anunciadas medidas en materia laboral, por su impacto negativo en los costes laborales y en la creación de empleo.
Por otra parte, la CROEM ha mencionado que el incremento del 0,7% del IPC denota un avance "contenido" y compatible con el objetivo de inflación del Banco Central Europeo que, de mantenerse en 2020, contribuirá a la estabilidad económica regional y a amortiguar los efectos de la ligera desaceleración de la actividad prevista para el "futuro próximo".
En el conjunto del país, el índice de precios de consumo (IPC) terminó diciembre de 2019 en el 0,8% interanual por el alza de los carburantes, según el dato confirmado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El dato, adelantado por el INE en diciembre, supone un repunte de cuatro décimas frente a la evolución de noviembre y cerrar el año con una tasa más moderada que la de 2018 (1,2%).
El INE detalla que en el dato de diciembre influyó el incremento de los carburantes, que caían a finales de 2018, y que elevó cuatro puntos, al 4%, la subida del grupo de transportes.
También subieron más que en el mismo mes de 2018 los precios del transporte aéreo.
Por el contrario, tiraron a la baja de la evolución de los precios los costes de la electricidad, incluidos en el grupo de vivienda, que cayó un 5%, un punto más que al cierre de 2018.
Los alimentos, otro de los grupos de más peso en este indicador, se mantuvieron más estables.
Por su parte, la inflación subyacente, que no incluye ni productos energéticos ni alimentos, se mantuvo en el 1%, dos décimas por encima de ese 0,8% del IPC general.
El dato de diciembre culmina así al alza un año marcado por una inflación moderada: los precios empezaron 2019 con una subida del 1% en enero y la evolución se mantuvo al alza hasta abril ( 1,1% en febrero, 1,3% en marzo y 1,5% en abril).
A partir de ahí comenzaron a moderarse las subidas: un 0,8% en mayo, un 0,4% en junio, un 0,5% en julio y un 0,3% en agosto para bajar al 0,1% en septiembre y octubre, niveles más bajos en tres años.
La tendencia cambió en noviembre con una subida que dejo la tasa en el 0,4% para terminar el año en ese 0,8%, el tercer repunte consecutivo en la evolución anual de los precios y la cifra más alta desde mayo, que deja, no obstante, la inflación cuatro décimas por debajo de ese 1,2% de 2018.
En la evolución mensual, el INE también confirma este miércoles que los precios cayeron un 0,1% respecto a noviembre.
En este descenso influyeron también los menores precios de la electricidad y las primeras promociones en textil de la campaña de rebajas de invierno, mientras que subieron carburantes y paquetes turísticos.
Y en cuanto al indicador adelantado del índice de precios de consumo armonizado (IPCA) -que mide la evolución de los precios con el mismo método en todos los países de la zona euro- cerró el año en el 0,8% interanual, tres décimas más que en noviembre.
Por regiones, la tasa anual del IPC sube en todas las comunidades autónomas en diciembre respecto a noviembre con los mayores incrementos, de seis décimas, se producen en Baleares y Castilla–La Mancha.
Por su parte, Andalucía registra el menor aumento, de dos décimas.



