
El sector del mueble vive un periodo de recuperación y expansión tras superar la crisis económica que se inició en 2008. Ese crecimiento, que ha sido constante desde el año 2011, se ha mantenido con más vigor desde 2014 y una de las claves ha sido la constante innovación, que ha llevado a las empresas a transformase y adaptarse a los cambios producidos en la última década.
Esos cambios sociales (tendencias del consumidor) y económicos han afectado a la tecnología de fabricación, a las nuevas formas de habitar o los nuevos conceptos en el diseño. Un buen ejemplo de esa adaptación continua es la firma yeclana Fama Sofás, que a finales de 2019 recibía el Premio Nacional de Industria Conectada 4.0 en la categoría de pequeña y mediana empresa.
La Industria 4.0 y la transformación digital han permitido al sector del mueble reinventarse en muchos sentidos, dando lugar a nuevas líneas de negocio que startups y pymes han sabido aprovechar. Y es precisamente el consumidor, que demanda unos productos cada vez más a medida y personalizados, el que ha propiciado que la tecnología haya tomado un gran protagonismo, hasta el punto de que algunas fábricas de origen tradicional como Fama Sofás, se hayan convertido en auténticas 'Smart Factories'.
De ahí que la firma yeclana sea todo un referente de la Industria 4.0 a nivel Europeo con su apuesta por la digitalización, que la ha convertido en una empresa competitiva capaz de fabricar 500 sofás al día totalmente personalizados y entregarlos en más de 60 países de los cinco continentes.










