
La Guardia Civil ha detectado hasta 107 infracciones administrativas durante más de 50 inspecciones a granjas de porcino propiedad de una misma empresa, ubicadas en Fuente Álamo, informaron fuentes del Cuerpo Armado.
Entre los las infracciones se encuentran cuestiones como la captación ilegal de aguas subterráneas y el aprovechamiento ilegal de agua de manantiales, pero también otras relacionadas con el desarrollo directo de la actividad de las granjas, como deficiencias en los cebaderos o construcción de nuevas explotaciones sin autorización.
Las investigaciones de la Guardia Civil se iniciaron a finales 2019 cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) fue informado por ciudadanos de supuestas irregularidades que afectaban al medio ambiente en el municipio.
Tras recoger las correspondientes denuncias a los ciudadanos, la Benemérita inició un trabajo de inspección, que ha durado cinco meses y en el que se han llevado a cabo más de medio centenar de inspecciones en fincas con una extensión de terreno que ronda las 1.600 hectáreas, ubicadas en las pedanías altas.
Estas inspecciones han permitido a los guardias civiles localizar y denunciar gran cantidad de actividades y trabajos que se estaban realizando de forma ilícita.
Las infracciones detectadas, que están reguladas la Ley de Aguas, la normativa sobre la ordenación de explotaciones porcinas y Ley del Suelo, han sido cometidas, presuntamente, por la misma empresa.









