
El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha valorado las medidas aprobadas este martes por el Gobierno para paliar los efectos del coronavirus, si bien ha pedido una respuesta paneuropea a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
En una entrevista realizada este miércoles en RNE, el que fuera ministro de Economía con Mariano Rajoy ha confiado en que "todo el mundo apoye" el plan aprobado ayer, porque es "correcto" y "va en la dirección correcta", y ha resaltado que la partida de 100.000 millones de euros en avales servirán de garantía para que los bancos traspasen la liquidez que les ha inyectado el BCE.
"El BCE ha dado toda la liquidez del mundo a los bancos, pero si ellos no son capaces, porque tienen dudas sobre la solvencia de sus clientes, de traspasar la liquidez a sus clientes, no sirve para nada", ha dicho De Guindos, para después añadir que ese aval "está muy bien visto y planteado".
También ha resaltado las medidas en materia laboral, porque hay "muchas empresas que eran perfectamente solventes y que ahora están en una situación de dificultad, por lo que todo lo que sea ayudar a trabajadores, ERTE, rebaja de cotizaciones... va en la dirección correcta".
"Desde el punto de vista nacional sí se han tomado medidas", ha dicho el vicepresidente del BCE, pero "otra cuestión es desde el punto de vista comunitario", ya que haber tenido un instrumento fiscal único para la UE habría sido "fundamental", si bien ha valorado que no se vaya a aplicar el pacto de estabilidad y crecimiento.
La UE tiene aún otras posibilidades, ha dicho De Guindos, destacando la utilidad del MEDE, que podría actuar porque tiene una capacidad financiera de 410.000 millones de euros, lo que lo convierte en un "instrumento interesante", que podría sumarse a las actuaciones del BCE.
"El BCE ya ha puesto de manifiesto que haremos todo lo que haya que hacer, porque esta es una crisis distinta, no es financiera, aunque puede acabar siéndolo si no actuamos a tiempo", ha dicho, al tiempo que ha recordado que la institución va a invertir 120.000 millones de euros más en compra de deuda pública, que se sumará a los 240.000 millones invertidos ya.
El BCE también vigilará que "los mercados siguen funcionando de forma correcta, para que no se produzcan situaciones de fragmentación, especialmente con la prima de riesgo, porque eso afectaría a nuestros impulsos monetarios", ha asegurado el vicepresidente de este organismo, quien ha anunciado que "actuarán con contundencia al respecto".
Ha descartado tocar los tipos de interés, porque ya están muy bajos, y ha abogado en cambio por dotar de liquidez al sistema en condiciones "muy favorables" e impulsar la compra de bonos, instrumentos "mucho más poderosos".
A su juicio, los inversores se tranquilizarán cuando "se empiece a ver que la epidemia está bajo control", una situación que puede percibirse ya en China, donde tras "dos meses de caída brutal de la actividad, ésta se empieza a recuperar y, poco a poco, hay cierta normalización".
De Guindos ha insistido en que la situación actual es diferente a la vivida en la crisis de 2008, que duró hasta 2013, porque ahora hay una alarma sanitaria, con una pandemia, que va a afectar muchísimo a la actividad económica, pero que será "temporal".





