
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha conseguido que el Congreso de los Diputados apruebe por mayoría absolutísima en la noche de este miércoles la prórroga del estado de alarma hasta el 11 de abril. Sánchez la ha defendido como una dura medida para la sociedad, pero "indispensable" frente al coronavirus, por lo que ha pedido unidad y lealtad políticas.
Todas las fuerzas parlamentarias, a excepción de las independentistas, le han prestado su apoyo. Pese al resultado de la votación, con 321 votos a favor y 28 abstenciones, el debate que se prolongó hasta altas horas de la mañana ha sido durísimo. Los portavoces parlamentarios vertieron un aluvión de críticas contra el presidente Sánchez y sus ministros por su "falta de previsión e ineficacia".
Pese a las críticas, el respaldo del Congreso ha sido abrumador a través del excepcional recurso al voto telemático, ya que al hemiciclo, para evitar contagios, sólo han acudido poco más de 40 diputados y algo menos de una decena de ministros, liderados por Sánchez.
El presidente, pese a todo, ha hecho hincapié en la relevancia de que ante la siguiente fase que se abrirá con la prórroga del estado de alarma la unidad y la lealtad sean las prioridades. Ha reiterado que dicha prórroga resulta la "única opción eficaz" para frenar la propagación del coronavirus, que este miércoles arrojó datos desalentadores: más de 47.600 contagios y más de 3.400 fallecimientos, lo que sitúa a España con un número de muertes más alto que el que ha reportado China hasta la fecha.
La inmensa mayoría de ciudadanos, por tanto, estarán confinados en sus casas, de momento, desde el 14 de marzo al 11 de abril. Con la ampliación del estado de alarma, que será en las mismas condiciones que el vigente, el país intenta ganar tiempo y facilitar que el sistema nacional de salud resista a pesar de la saturación y tensión a las que se está sometido.
La Comisión de Sanidad se convertirá mientras dure la pandemia en una suerte de comisión de seguimiento de su evolución y el ministro del ramo, Salvador Illa, comparecerá ante ella una vez a la semana. Recibirá, además, los datos del Comité Técnico y los que a diario maneja el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. En reciprocidad, el Gobierno atenderá las propuestas que le transmitan los grupos.
Sánchez ha dejado claro, en referencia a las reclamaciones de muchos partidos para endurecer el confinamiento, que lo que busca el Gobierno es el equilibrio entre las severas medidas actuales de contención y la posibilidad de que, terminadas estas, el país retome rápido el dinamismo económico.
Básicamente dos han sido los ejes de las desavenencias con el Gobierno: que el confinamiento tiene que ser más duro, por lo que han apostado las formaciones independentistas y la mayoría de los partidos minoritarios, y una actuación inicial tardía.
El Pleno del Congreso ha validado también los tres reales decretos-ley de medidas económicas con ayudas a empresas, trabajadores y familias que pretenden paliar el impacto negativo de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus en la economía, aunque la mayoría de los partidos las ven insuficientes.
La mayoría de los partidos políticos, entre ellos PSOE, PP, UP, Cs, ERC, JxCAT, PNV, Compromís, Más País o Foro Asturias, han apoyado los tres decretos leyes que ha defendido la vicepresidenta de Asuntos Económicos y Economía Digital, Nadia Calviño, para que se adopten medidas "urgentes de estabilización" y para que una vez superado el COVID-19 la recuperación de la economía sea rápida.
Sin embargo el último decreto ley sobre medidas económicas y sociales será tramitado como proyecto de Ley por el procedimiento de urgencia y recibirá enmiendas, pese a que ya está en vigor. A este último decreto VOX ha votado en contra toda vez que incluye una disposición que garantiza al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, su presencia en la comisión de seguimiento del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
En la votación para que este decreto se tramite como proyecto de Ley ha recibido 179 votos a favor y 164 votos en contra con lo que se tramitará con enmiendas aunque por la vía de urgencia y el procedimiento será más corto de los tres meses habituales. Por otra parte, los dos primeros decretos económicos han sido convalidados definitivamente por 342 votos a favor, 2 en contra y 6 abstenciones, así como por 341 votos a favor, 3 en contra y 6 abstenciones, respectivamente. "Se tratar de minimizar el riesgo de que la ralentización económica tenga un impacto estructural, sobre todo en términos de empleo y suponga un lastre para la recuperación", ha dicho Calviño que ha insistido en que esta crisis es "excepcional y transitoria".
La mayoría de los partidos políticos del Congreso también ha aprobado derogar el artículo 52 d. del Estatuto de los Trabajadores que permitía el despido por acumular bajas médicas en un determinado periodo de tiempo pero se incluirán enmiendas en el texto.
El Pleno del Congreso ha convalidado este decreto ley que debía ser ratificado por el Parlamento este miércoles como plazo máximo para evitar una sanción europea, pero la mayoría ha apoyado que sea tramitado como un proyecto de ley por la vía de urgencia para poder recibir enmiendas y cambios. La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha defendido que "hoy, más que nunca", cobra sentido la eliminación de este artículo, cuyo uso ha sido "fraudulento" y que debe proteger la salud del trabajador.
El artículo 52.d avalaba el despido objetivo "por faltas de asistencia al trabajo aun justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20 % de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, siempre que el total de faltas de asistencia en los doce meses anteriores alcance el 5 % de las jornadas hábiles, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses". La mayoría de los 43 diputados que ha acudido a este Pleno, cuya votación ha sido telemática como consecuencia del coronavirus, ha defendido la necesidad de proteger al trabajador y derogar este artículo.
El resultado de la votación ha sido 207 votos a favor, 52 en contra y 91 abstenciones, aunque posteriormente la mayoría del Congreso ha apoyado tramitarlo vía enmiendas por el procedimiento de urgencia, con lo que los plazos de tramitación, que habitualmente son tres meses, se reducen a la mitad. VOX ha votado en contra y el PP y Foro Asturias se han abstenido, mientras que el PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, Ciudadanos, Compromís, la CUP y el BNG han defendido su convalidación. JxCAT y Más País también han apoyado el decreto ley por vía telemática.
Casi todos los partidos políticos han urgido más medidas para los autónomos, para las empleadas del hogar que se han quedado sin ingresos o para los que no pueden pagar el alquiler, además de que el PP y VOX (que ha votado a favor de dos decretos y se ha abstenido en el último) han pedido rebajas de impuestos y no acometer la reforma fiscal que se contemplaba en los próximos Presupuestos Generales.
La ministra ha repasado todas las medidas aprobadas en poco más de una semana por el Gobierno, tanto a empresas, como a los sectores más afectados o a los autónomos y ha destacado que son "iniciativas muy relevantes y muy potentes, que se podrán ver complementadas por nuevas medidas en función de las necesidades que vayamos detectando en nuestro seguimiento continuo de la situación".
No obstante, Calviño ha pedido remar "unidos" y "lealtad y responsabilidad" de todas las administraciones ya que "todos debemos estar a la altura de estas circunstancias históricas". "De las decisiones que tomemos ahora, de la responsabilidad con la que seamos capaces de actuar dependerá en gran medida que la recuperación tras este duro periodo sea rápida y eficaz", ha incidido tras insistir en que "seguiremos actuando cuando sea necesario, donde sea necesario y haciendo lo que sea necesario para atajar la crisis sanitaria, proteger a los ciudadanos y garantizar que la economía mantiene una base sólida".



