
El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, ha reconocido este lunes que el sector aéreo ha sido muy dañado por la crisis de la Covid-19, por lo que necesitará, entre otras medidas, prolongar más tiempo los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) que otras empresas.
También habrá que plantear otros mecanismos de ayuda específicos para el sector aéreo y vincularlo al plan de recuperación del turismo, ha señalado Ábalos en una comparecencia ante la Comisión de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Congreso, a petición propia y del PP, Vox y Ciudadanos.
Para el ministro, el sector aéreo es el más dañado porque tiene que ver con el turismo y los viajes, cuya recuperación no sólo depende de la situación sanitaria, sino que tiene también que ver con un problema de confianza.
La gente viaja si hay confianza y a sitios que le dan seguridad y va a costar también recuperarlo, ha advertido.
El ministro ha indicado que el transporte en general va a tener que afrontar una importante crisis en los próximos meses, que espera que dure lo menos posible.
Ha subrayado que será uno de los sectores que más tarde en salir del periodo de hibernación, especialmente el aéreo y el ferroviario, con una especial incidencia en el turismo.
Además, el sector de viajeros, tanto por avión como en tren o autobús, podría verse obligado a establecer unas normas de prevención y seguridad como un tercio de ocupación, que va a ser muy difícil de cumplir para el sector privado.
En su opinión, el sector privado no va a aguantar operar con un tercio de ocupación, por lo que hay que plantear medidas de prevención y de seguridad individuales que tendrán que ser obligatorias en el transporte, ha agregado.
Por ello, a su juicio, es necesario seguir trabajando en un esquema de protección de rentas y de liquidez para el transporte.
La crisis está afectando también a las empresas públicas del Ministerio, que ya están viendo cómo se reducen sus ingresos y, en consecuencia, deben acomodar sus servicios y su actividad inversora a la nueva situación, ha apuntado.
Las pérdidas de Renfe van a depender mucho en lo que va de año de cómo se hagamos la desescalada, al igual que en el caso de Adif, ya que, sin circulaciones, no hay cánones que pagar y, por lo tanto, tampoco hay ingresos, o en el de Aena, porque si no vuela nadie, no se cobran tasas.
Por consiguiente, la financiación europea ha de ser muy importante para el sostenimiento de la inversión pública como palanca para la recuperación económica.
La construcción en general y particularmente la relacionada con la vivienda, tanto en su vertiente de incremento de la oferta de viviendas social a precio asequible como en la de rehabilitación urbana, deberán tener un efector tractor de la recuperación económica y del empleo.
La financiación de la política de inversión pública exigirá la aprobación de un generoso plan de reconstrucción europea.
Ábalos ha precisado que su ministerio no quiere suspender inversiones y su esperanza está en los fondos de reconstrucción europeos porque la obra pública "siempre es una buena vía para la reactivación de la economía".



