
La economía española se desplomó un 5,2% en el primer trimestre del año respecto al anterior a consecuencia de la COVID-19, una caída sin precedentes en la historia reciente, ya que el punto álgido de la crisis financiera se marcó en el primer trimestre de 2009 con un contracción del 2,6%.
De acuerdo con los datos adelantados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las causas están en la caída del consumo de los hogares (7,5%) y de la inversión empresarial (3,5%) y en vivienda (9,6%), así como en el hundimiento de las exportaciones y las importaciones (8,4% en ambos casos).
El impacto de la COVID-19 sobre el empleo es mayor en las horas trabajadas, que descendieron un 5% respecto al trimestre anterior, que en los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, que cayeron un 1,9%. Desde el punto de vista de la oferta, las ramas de actividad con mayores caídas trimestrales de valor añadido bruto fueron las actividades artísticas, recreativas y otros servicios (11,2%), comercio, transporte y hostelería (10,9%), construcción (8,1%), actividades profesionales, científicas y técnicas (8 %), información y comunicaciones (5,5%), industria manufacturera (3,2%), y agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (1,4%).
Si se compara el primer trimestre con el mismo periodo de 2019 la caída del PIB fue del 4,1%, con una contribución negativa de la demanda nacional (consumo e inversión) de 4,3 puntos y con una aportación positiva de la demanda externa de 0,2 puntos. En comparación anual se han destruido 102.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, en tanto que la productividad por puesto de trabajo equivalente bajó un 3,6%.
La remuneración de los asalariados creció un 2,8% interanual, mientras que el excedente bruto de explotación cayó un 9,3%, el mayor descenso de la serie histórica. La subida de la renta de los asalariados es consecuencia del aumento del 0,8% anual del número de asalariados, 1,7 puntos inferior al del trimestre precedente, y de que la remuneración media por asalariado creció un 2 %, frente al 1,9 % del cuarto trimestre.
Las horas trabajadas cayeron un 4,2% interanual, con mayor incidencia en la agricultura (9,9%), la construcción (9,8%), las actividades inmobiliarias (6,9%), el comercio, el transporte y la hostelería (6,5%) y la industria (2,8%).





