
El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, ha dicho este jueves, tras conocer el descenso del 5,2 % del PIB español en el primer trimestre, que en el Gobierno eran "sabedores" de que ese iba a ser "el escenario", de ahí que avanzaran un plan de reconstrucción.
Ábalos ha indicado que "en plena lucha contra la pandemia" el Gobierno ha estado planteando la necesidad de un plan de reconstrucción de la economía, precisamente para "acometer" un desplome así del PIB, en una entrevista en la Cadena Ser unos minutos después de que el INE ofreciera el dato macroeconómico.
"El plan de desescalada también tiene que ver con afrontar esta situación, para evitar una mayor caída económica", ha indicado el ministro, quien ha recordado que no era conocido "algo similar" a este parón económico "desde hace cien años o más incluso".
Ábalos ha apuntado que "es evidente que es grave" la coyuntura económica y por eso el Gobierno ha planteado "un gasto importante para que las familias y empresas pudieran hacer frente a esta situación", por lo que "el Estado ha desplegado todas sus posibilidades".
Respecto a las críticas de algunos empresarios al plan de desescalada, el ministro ha señalado que "es probable" que para algunos no sea rentable, depende del sector en el que operen, y lo ha justificado en que "no son decisiones arbitrarias ni caprichosas, sino instrumentos para seguir combatiendo la pandemia y sobre todo evitar un rebrote, que sería mucho peor".
En ese sentido, ha subrayado que los riesgos para la vida y la salud continúan, con más muertos cada día por la COVID, y que entiende que muchas personas deseen que acabe pronto el confinamiento y todo quede atrás "como una pesadilla", pero que debe primar "la sensatez y prudencia".
Ábalos ha asegurado que "siempre" ha estado en contacto con los agentes sociales, en "comunicación constante", pero que "otra cosa es que quieran otros elaborar los planes".
Además, José Luis Ábalos, ha dejado en suspenso su plan de legislar para permitir el control de precios de los alquileres, pero no renuncia a hacerlo antes de que acabe el año, a la espera de cómo evolucione el mercado por la crisis de la covid. Su segundo compromiso, el de llevar al Congreso antes del verano el proyecto de ley que habilita a comunidades autónomas y ayuntamientos a establecer límites a los precios del alquiler en las zonas tensionadas, tampoco tiene visos de cumplirse.
No obstante, fuentes del Mitma aseguran que "la hoja de ruta (primero el índice y luego la ley) no tiene por qué alterarse" y no descartan que se cumpla antes de que termine 2020, aunque rechazan dar nuevas fechas. "Depende de la evolución de la crisis -insisten-, lo que está claro es que queda suspendido de momento a la espera de ver cómo evoluciona el mercado".
El desempleo que provoque la crisis será el factor que más incida en el mercado de la vivienda, según los analistas, que calculan posibles bajadas de precios de alquiler en una horquilla que va del 6% al 14% para 2020. Precisamente uno de los vectores que tiene en cuenta el índice de precios del Mitma para decidir si una zona o distrito está tensionado son las rentas de las familias.
Esto supone que, con la crisis del coronavirus, "en lo que antes era una zona tensionada ahora a lo mejor va a ser la de al lado". Determinados barrios y distritos de Madrid, Barcelona y Baleares eran antes de la crisis las zonas más "tensionadas", en un mercado en el que los precios se han incrementado un 50% en los últimos cinco años y en el que el desequilibrio entre la oferta y la demanda es tal que también hay quien piensa dentro del sector que la crisis no hará bajar los precios en las grandes ciudades.





