
El Día del Trabajo se ha conmemorado este año en un espacio global, internet, y con reivindicaciones muy similares en todo el planeta debido al coronavirus que está provocando ya una fuerte caída del empleo. Así la poderosa Confederación de Sindicatos Alemanes (DGB), con casi seis millones de afiliados, advirtió de un recorte de los derechos laborales en medio de la destrucción de empleo causada por la COVID-19.
"Necesitamos un plan coyuntural que garantice los puestos de trabajo y evite que se rompa la cohesión social", afirmó su presidente Reiner Hoffmann, en un acto de su organización en formato virtual. El dirigente sindicalista recordó que Alemania "vivirá este año la peor recesión desde la II Guerra Mundial” con una caída prevista del PIB del 6,3%.
En Italia, uno de los países más afectados por el virus y con gran tradición sindical, el Primero de Mayo se celebró en la televisión pública, RAI, con un programa especial en el que participaron los líderes de los tres principales sindicatos, CGIL, CISL y UIL, Maurizio Landini, Annamaria Furlan y Carmelo Barbagallo, respectivamente.
El lema presentado en el programa, "Trabajo en seguridad: para construir el futuro", recuerda que Italia, con 205.000 infecciones y 28.000 muertos con coronavirus, emprende este lunes su reapertura gradual en sectores como la construcción o las manufacturas, lo que pondrá en circulación a 4,5 millones de personas antes confinadas.
"Se trabajará solo con condiciones de seguridad, de lo contrario se suspende la actividad. Es el momento de la responsabilidad", dijo Landini para después exigir la aplicación de un protocolo con medidas de seguridad acordado con la patronal. El primer ministro, Giuseppe Conte, al felicitar la fiesta del trabajo, reconoció que el mundo laboral se está viendo sometido a una "dura prueba" por el virus.
"El Estado, como todos los trabajadores, nunca se vio ante una amenaza sanitaria y económica como esta. En los últimos 50 días hemos tenido que hacer un esfuerzo económico equivalente a los Presupuestos de dos o tres años", explicó en Facebook.
Tampoco se ha llenado la Plaza Roja de Moscú y solo las banderas que decoran algunos edificios recuerdan que este viernes era el Primero de Mayo. Este año, el líder del Partido Comunista, Guennadi Ziugánov, tuvo que trasladar el mitin a las redes sociales, al igual que el cabeza del Partido del Crecimiento, el defensor de los empresarios, Borís Titov, los representantes de la Federación de Sindicatos Independientes de Rusia o el líder del ultranacionalista Partido Liberal Democrático de Rusia (PLDR), Vladímir Zhirinovski.
Normalmente, cada Primero de Mayo se suelen reunir más de 100.000 personas en la plaza Roja para acudir a la convocatoria de los sindicatos, y otros miles al mitin de los comunistas. En el ámbito económico y laboral tampoco hay perspectivas buenas: el Banco de Rusia prevé una caída del PIB este año de entre un 4% y 5%, mientras que el Ministerio de Trabajo calcula un desempleo de entre 5 y 6 millones de personas.
En España, los secretarios generales de los dos principales sindicatos CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, no han encabezado este año ninguna manifestación, sino que han pronunciado sus discursos en una sala vacía delante de dos imágenes de la madrileña Puerta del Sol, lugar tradicional de los actos del Primero de Mayo.
En Francia, por primera vez en años las manifestaciones del 1 de mayo no salieron a la calle, y tuvieron que limitarse a mensajes en redes sociales, caceroladas aisladas y alguna que otra pancarta en balcones. El presidente Emmanuel Macron se dirigió a las organizaciones sindicales que no pudieron "celebrar las tradicionales marchas", y a los trabajadores que han asumido un papel elemental en la crisis: personal sanitario, fuerzas del orden, pero también agricultores, funcionarios, autónomos y quienes hacen ahora teletrabajo.
"El espíritu de este 1 de mayo, de solidaridad entre los trabajadores, nunca ha sido tan potente", dijo, y zanjó su declaración con un mensaje de ánimo, prometiendo a los franceses que "juntos" remontarán la "difícil prueba" de la crisis sanitaria. Mensaje que no fue recibido con mano tendida por los sindicatos.
El secretario general de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Philippe Martinez, le respondió en la emisora "France Inter" que es el momento de "pasar a la acción" y que esta crisis pone en evidencia lo que su sindicato denuncia. "Pienso en los hospitales, en el movimiento social contra el recorte de camas, las peticiones de más contrataciones, esto es lo que esperamos del Gobierno", dijo. También el primer sindicato de Francia, la reformista Confederación Francesa de Trabajadores (CFDT), enarboló en redes los valores de una "Europa protectora, más social, más democrática y capaz de aportar soluciones colectivas, económicas, sanitarias y ecológicas a la crisis".
Precisamente la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró hoy, en twitter, que "en estos tiempos duros para los trabajadores europeos, la Unión Europea está de su parte". "La UE protege millones de empleos y a los europeos que trabajan duro a través de nuestra iniciativa SURE", dijo en referencia al fondo contra el paro propuesto por Bruselas que contará con 100.000 millones de euros para dar créditos en condiciones favorables a los países, que podrán usarlos para financiar esquemas de reducción de jornada subvencionada con el fin de evitar despidos.Este jueves, la oficina de estadística comunitaria, Eurostat publicó que la pandemia ha provocado ya durante el primer trimestre caídas históricas del PIB de la UE y la eurozona, y se ha hecho notar también en los datos de desempleo de marzo.
En México, el Primero de Mayo está marcado por cientos de miles de nuevos desempleados, la agudización de la precariedad laboral y la incertidumbre de las políticas del Gobierno para sortear la crisis del coronavirus. México perdió 346.878 empleos entre el 13 marzo y el 6 de abril, tendencia que apunta a una pérdida de 600.000 puestos de trabajo en abril, el segundo mes del brote de COVID-19 en el país, estima Elías Micha, director general de Tallentia MX, asociación empresarial especializada en recursos humanos.
De cumplirse el peor pronóstico, de una contracción económica del 12%, México perdería hasta 1,5 millones de empleos en 2020 sin un paquete de medidas adecuadas, que debería representar 6 % del PIB, según un informe de esta semana de BBVA.
El papa Francisco aludió, durante su misa matinal dedicada al Día del Trabajador, a este tipo de situaciones al denunciar que en el mundo sigue habiendo “esclavos, hombres y mujeres obligados a trabajar de forma forzada, injusta o mal pagada”.





