
Las ayudas estatales al turismo en los principales países europeos superan los 50.000 millones de euros a través de inyecciones directas, financiación y bonificaciones fiscales que tratan de frenar el impacto de la crisis de la COVID-19 en un sector cuyo peso en el PIB se sitúa entre el 7,4% de Francia y el 25% de Grecia.
El paquete de respaldo más generoso es el dispuesto por el Gobierno francés, por 18.000 millones de euros, y destaca también la ayuda directa del Ejecutivo italiano a las familias para que gasten en los hoteles del país o el sello "Clean and Safe" para los establecimientos portugueses, que el sector considera una referencia a seguir.
Expertos consultados por EFE coinciden en la necesidad de un plan en España, que ya debería estar operativo, para que el sector pueda tratar de salvar al menos parcialmente la temporada de verano y destacan que la cuarentena decretada por el Gobierno español para los viajeros del exterior es muy negativa para la imagen del país.
Javier Santacruz, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles, cree que en España no se han tomado medidas "claras y comprensibles", por lo que se está poniendo en peligro la salud del motor de la economía, y pide un levantamiento ordenado del cierre de fronteras.
La profesora de EAE Business School Esther González también defiende que España está quedando rezagada respecto a Europa y pone el ejemplo de las medidas italianas para impulsar el turismo interior o de Grecia, que está enviando un mensaje de que será un lugar seguro y está preparada para ser operativa este verano.
A mediados de marzo, el Gobierno aprobó una línea de financiación ICO de 400 millones de euros expresa para el turismo (ampliación de la llamada Línea Thomas Cook). Los fondos ya están agotados, según la web del ICO.
Los empresarios del sector pueden también acogerse a las líneas ICO generalistas para luchar contra esta crisis (que hasta el momento suman 84.500 millones). Hasta el pasado 6 de mayo se han beneficiado de ellas más de 50.000 empresas turísticas, que han recibido 6.102 millones.
A la vez, casi 230.000 autónomos del sector están recibiendo la prestación por cese de actividad y 930.000 trabajadores están acogidos a expedientes de regulación temporal de empleo (erte) por fuerza mayor.
La medida que más controversia ha generado es el establecimiento de una cuarentena obligatoria para los viajeros procedentes del extranjero, decisión que la ministra del ramo, Reyes Maroto, ha defendido esta semana en el Senado como necesaria para seguir controlando la pandemia.
En 2019 el país recibió 83,7 millones de turistas, que gastaron más de 92.000 millones de euros. El sector representa el 12,3 % del PIB y el 12,7 % del empleo.








