
Los empresarios de COEC han rechazado este jueves de forma “rotunda” el anuncio de posible derogación de la reforma laboral porque las consecuencias económicas serán "nefastas", según un comunicado de la confederación. Además, la confederación ha criticado que el Gobierno de España no escuche las recomendaciones de la Comisión Europea que considera “fundamental” recuperar a medio plazo el empleo con medidas de apoyo tomadas con interlocutores sociales.
La confederación ha anunciado que la derogación de la reforma es “antidemocrática” e "irresponsable" puesto que los acuerdos tienen “intereses partidistas que se anteponen al interés general”. Asimismo, la presidente de la COEC, Ana Correa, ha advertido que en la situación que ha provocado el coronavirus en la economía “urge implementar políticas de flexibilización en el ámbito laboral y no endurecer las condiciones”, ya que las “consecuencias económicas” de esta derogación van a ser “nefastas” para la actividad economía y las empresas.
El Círculo de Empresarios ha acusado al Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos de utilizar la reforma laboral como moneda de cambio para conseguir unas cuantas abstenciones de EH Bildu con el fin de aprobar la prórroga del Estado de Alarma y ha afirmado que han generado una incertidumbre "sin precedentes".
En un comunicado de prensa, el Círculo de Empresarios ha señalado que "asistimos a un espectáculo poco gratificante protagonizado por el Gobierno de coalición" en torno a la derogación total o no de la reforma laboral de 2012 y ha considerado que se necesita una "ruta compartida" y flexibilidad laboral ante la pandemia del coronavirus. "Han provocado un nivel de confusión e incertidumbre "sin precedentes", han señalado al tiempo que recuerdan que las reformas estructurales "no pueden acometerse de manera unilateral, por razones meramente ideológicas y retornando al pasado".
"En un momento de máxima incertidumbre en que los ciudadanos necesitamos un claro liderazgo, una hoja de ruta compartida y confianza en nuestras instituciones, las medidas de este Gobierno solo generan desconcierto, desafección y desorientación", señala el comunicado. El Círculo de Empresarios defiende una reforma laboral en el marco de un diálogo social que -en su opinión- "ha sido despreciado, traicionado y dinamitado de manera irresponsable" tras el acuerdo firmado entre el PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu.
Además, advierten de que la fase de recuperación exigirá un gran esfuerzo a miles de empresas para reactivar su actividad y preservar millones de empleos adaptándose a las nuevas circunstancias, por lo que requerirá de "flexibilidad y margen de actuación para recomponer sus modelos de negocio, innovar y fortalecer su competitividad".
"En un momento en que están tomando esas decisiones, el endurecimiento de la regulación laboral por decreto es una estrategia contraria a la que necesitamos. Lejos de preservar los puestos de trabajo, condenará al cierre a numerosas empresas y acelerará el proceso de destrucción de empleo superando la tasa de paro del 19% que ya prevé el Gobierno", avisan.
En un comunicado realizado por el Instituto de la Empresa Familiar y de las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar señalan que la pandemia provocada por la COVID-19 ha sumido ya a nuestro país en una profunda crisis económica, cuyos efectos directos sobre ciudadanos y empresas no han hecho más que empezar a manifestarse. En este contexto, el IEF y las Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar manifestan su rechazo al acuerdo anunciado ayer por el PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu para derogar la reforma laboral.
Más allá del alcance de la rectificación por el propio Gobierno, resulta incomprensible que se haya negociado una cuestión de semejante importancia fuera del adecuado marco político y, sobre todo, a espaldas de los agentes sociales y de las empresas. Máxime, cuando desde el comienzo de esta crisis todos hemos demostrado nuestra responsabilidad, compromiso y capacidad para llegar a acuerdos para salvar el mayor número posible de puestos de trabajo.
La derogación de la reforma laboral tendría unos efectos muy negativos para el empleo y la recuperación económica. Además, desde las instituciones comunitarias sería considerada un tremendo paso atrás y pondría en serio riesgo el imprescindible apoyo que en estos momentos necesita nuestro país por parte de Europa.
Cualquier medida que se tome en el ámbito de las relaciones que rigen el mercado laboral ha de ser fruto de un acuerdo político y social amplio y su foco debe estar inevitablemente puesto en el largo plazo y no puede ser una moneda de cambio para facilitar la votación de un acuerdo puntual en el Congreso.



