
Una de mis mayores fuentes de inspiración es el mar, el mar en mayúsculas. Me gusta disfrutarlo con cualquiera de los cinco sentidos. La vista, imposible no emocionarte ante sus colores y formas. El oído, la mejor banda sonora. El olfato, su peculiar olor a sal y humedad. El tacto, tan maravilloso que se escapa por tus dedos. Y el gusto, todo lo comestible que esconde.
Ahora, si cierras los ojos, seguro que he provocado en tu mente muchas situaciones maravillosas que has vivido junto a él. Momentos inolvidables que ocupan mucha parte de nuestros recuerdos.
Pero si todos los mares y océanos me cautivan por sus diferentes peculiaridades, donde realmente me siento identificada es en nuestro mar Mediterráneo.
No sé si se nace o se hace el vínculo, pero cuando desarrollas una necesidad vital de él, una obligación de regresar, tienes la sensación de estar atrapada para siempre de su magia. Un sentimiento que va creciendo conforme lo vas descubriendo.
Por eso, os propongo un acercamiento inverso al mar, que diferentes objetos de su procedencia entren en nuestras casas y nos transmitan esas experiencias únicas cada vez que los miremos.
Así que, en este verano que se presenta tan diferente y donde el mar aún se ve lejos, os propongo un par de ideas para que se cuelen en vuestras casas.
![[Img #70732]](https://murciaeconomia.com/upload/images/05_2020/7148_22mfotochona.jpg)
Como podéis ver en las fotos, no pueden ser más fáciles. Por un lado, diferentes elementos marinos, ya sean naturales o artificiales, podemos montarlos individualmente en diferentes peanas, dándole un poco de altura. Quedan bien en cualquier sitio, una mesa, una encimera de baño, una repisa.
![[Img #70733]](https://murciaeconomia.com/upload/images/05_2020/3506_22mfotochona2.jpg)
En la segunda foto, un centro de mesa con caparazones de buey de mar y nécoras, también pueden ser conchas de vieira, caracolas…. que una vez secados al sol, terminamos de rematar la limpieza y, por último, se pintan a la tiza en blanco y en varios tonos azules, consiguiendo plasmar los colores típicos de los pueblos marineros. El resultado es espectacular.
Os animo a customizar alguna de mis propuestas y crear algún rincón dedicado a mantener intacta vuestra conexión y devoción por el mar.
Feliz semana y hasta el próximo viernes queridos lectores.



