
El sector inmobiliario se vuelve a poner en pie después de dos meses de inactividad. El director general de Urbincasa, Francisco Cervantes nos explica en la siguiente entrevista como se han reorganizado frente a la actual crisis ocasionada por el coronavirus y el actual Estado de Alarma.
¿Cómo se ha adaptado Urbincasa a las nuevas condiciones de trabajo impuestas por la crisis sanitaria?
Nuestra empresa se ha adaptado sin ningún problema a este nuevo escenario que ha traído la crisis del coronavirus. El teletrabajo no es algo nuevo ni desconocido para nosotros, y hemos funcionado con la máxima normalidad. Todos los departamentos han mantenido el ritmo de trabajo habitual. Y hemos retomado las ventas presenciales al abrir de nuevo nuestras oficinas y pisos piloto.
Tras superar la parada de las actividades no esenciales, las promociones avanzan a pleno rendimiento para entregar las viviendas comprometidas este año y el próximo. Hay más de 200 personas trabajando cada día en las obras para cumplir nuestros compromisos de entrega de promociones en 2020.
¿Qué cosas van a cambiar a corto y medio plazo en la venta inmobiliaria?
El 90% de los clientes de Urbincasa son extranjeros y las condiciones del Gobierno de España para permitir la movilidad son muy restrictivas, lo que puede perjudicar a nuestro sector. Conscientes de estas dificultades y aprovechando las oportunidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías, nuestro departamento comercial y el de márketing están volcados en implementar medidas que pongan las cosas fáciles a los clientes extranjeros que quieren comprar una vivienda en una de las regiones más seguras desde el punto de vista sanitario de España. Ventas sobre plano, visitas virtuales a las obras, hay muchas herramientas tecnológicas muy útiles que facilitan la compra de vivienda.
El interés por nuestros productos está ahí, tenemos ejemplos de algunas de nuestras microsites que han experimentado incrementos de 10 veces las visitas diarias comparadas con la misma semana del año pasado. Los extranjeros ven en España, y en especial en la costa murciana y alicantina un refugio seguro, no estacional, sino un lugar en el que vivir todo el año.
¿Moldeará la crisis el mercado inmobiliario?, ¿qué nuevas tendencias se imponen?
Durante las semanas del confinamiento hemos descubierto la importancia del hogar y el papel relevante que tienen en nuestras vidas. Son mucho más que un lugar para dormir, las casas son espacio de convivencia, trabajo y también ocio. Esto nos dice que hoy más que nunca la vivienda es un valor seguro de inversión, y se ha puesto en primer plano de nuestras vidas. Por lo tanto, lo que llamábamos segunda residencia va a tender a convertirse en la primera porque el teletrabajo nos ha enseñado que desde cualquier lugar se puede cumplir con la función laboral.
¿Producirán estas nuevas tendencias cambios en el diseño de las nuevas viviendas?
Estoy convencido de que sí. Las terrazas ya no son un elemento inutilizado de las viviendas, ha cobrado valor como espacio abierto y serán imprescindibles. Las zonas comunes en las urbanizaciones son espacios esenciales, y tenderemos a hacerlas más grandes y dotarlas con más servicios. Incluso, tenemos que pensar en espacios de coworking dentro de las urbanizaciones. En Urbincasa ya tenemos camino andado en ese recorrido ya que las zonas comunes son una de las piezas clave de nuestros proyectos que están dotados de amplios espacios con todo tipo de servicios. De la misma manera el emplazamiento de nuestras promociones apuesta por una convivencia con un entorno natural. Vivir y disfrutar de la naturaleza desde la ventana de tu casa, hoy es algo que no tiene precio.
¿Puede producirse un enfriamiento del sector turístico que repercuta en las promotoras inmobiliarias?
Estamos viviendo un dilema entre salud y economía. Yo creo que no se trata de inclinar la balanza a un lado u otro, sino que, una vez estabilizada la situación, lo que se debe hacer es compatibilizar ambas cosas. En la Región de Murcia el turismo aporta el 11% del PIB y emplea a más de 45.000 personas, por lo que no podemos permitirnos prescindir de una industria tan potente. El Gobierno de España debe mirar a Europa y poner en marcha, para regiones como la nuestra que es de las mejor blindadas desde el punto de vista sanitario, medidas que permitan la llegada gradual de turistas. Con las máximas garantías para la salud hay que abrir la mano con el turismo.








