
Las autoridades del distrito alemán que acogerá la gigafactoría en la que Tesla pretende producir hasta 500.000 coches eléctricos al año han abierto un procedimiento de infracción contra el gigante estadounidense por haber comenzado obras sin haberlo notificado.
Según confirmó a EFE un portavoz del distrito de Oder-Spree, en el estado federado de Brandenburgo (este del país), Tesla no notificó a la autoridad competente antes de comenzar con las prospecciones para construir el emparrillado de cimentación de la planta automovilística.
"Estamos todavía en el primer paso del proceso, ahora hay que esperar las alegaciones de Tesla para determinar cuál es la situación", explicó por teléfono el portavoz, Mario Behnke, que rehusó especificar la cuantía a la que podría ascender la posible multa.
Behnke concretó que no se trata de una infracción grave y que la colocación del emparrillado fue autorizada a posteriori, pero que las autoridades del distrito cumplirán el procedimiento previsto "de la misma forma que si se tratara de una pequeña empresa local".
El gigante estadounidense ha comenzado con las obras de su cuarta gigafactoría a pesar de que todavía falta el permiso de impacto medioambiental definitivo.
Aunque está prevista la creación de entre 3.000 y 4.000 puestos de trabajo directos, las protestas contra la construcción de la factoría por parte de una plataforma ciudadana local se han mantenido incluso durante el confinamiento ocasionado por la pandemia de coronavirus.
Los activistas se oponen a la tala de árboles y denuncian el impacto que tendrán las obras para los acuíferos de la zona de especial protección medioambiental que rodea el terreno, aunque otros vecinos creen que las inversiones beneficiarán las infraestructuras locales.
Junto con la gigafactoría en la localidad de Grünheide, a 45 kilómetros de Berlin, el fundador de Tesla Elon Musk anunció también la creación de un centro de diseño e ingeniería en la capital alemana.








