
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha anunciado este viernes la "ruptura" de la relación de su país con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en plena pandemia, y ordenó a su Gobierno reducir al mínimo el trato preferencial que da a Hong Kong, en plena escalada de las tensiones con China.
Trump ha convocado a la prensa en la Casa Blanca con el objetivo de revelar su reacción a la controvertida ley de seguridad nacional sobre Hong Kong que acaba de aprobar el legislativo chino, pero sorprendió además con un anuncio que dificulta las operaciones de la OMS en plena crisis global por la COVID-19.
"Hoy rompemos nuestra relación con la Organización Mundial de la Salud y canalizaremos esos fondos a otras necesidades urgentes de salud pública a nivel global", anunció Trump, que no aceptó preguntas.
Sin fondos por la OMS
La decisión de Trump llega mes y medio después de que congelara temporalmente los fondos que EE.UU. aporta a la OMS y diez días después de que amenazara con retirarse de esa organización, de la que su país es el principal donante.
Trump acusa a la OMS de estar "sesgada" a favor de China y de haber gestionado mal la emergencia sanitaria del nuevo coronavirus, y el pasado 18 de mayo dio un plazo de 30 días a esa agencia de la ONU para acometer unas reformas que no especificó, o de lo contrario cortaría permanentemente los fondos a la institución.
Aunque todavía no ha pasado ni la mitad de ese plazo, Trump lo dio por concluido este viernes al afirmar que la OMS "se ha negado" a "acometer las reformas solicitadas" por Estados Unidos.
Se espera que el anuncio de Trump suponga la suspensión permanente de casi toda la contribución de Estados Unidos a la organización, que incluye la aportación de entre 400 y 500 millones de dólares anuales, aproximadamente el 15 % del presupuesto total.
Sin embargo, no está claro que Estados Unidos planee retirarse formalmente de la organización, de la que forma parte desde su creación en 1948, y la Casa Blanca no quiso aclarar ese punto.
Tampoco es seguro que Trump pueda cortar todos los fondos a la OMS porque alrededor de un tercio de la aportación de EE.UU. no puede modificarse sin el visto bueno del Congreso, según The Washington Post.
La parte de los fondos que Trump sí puede manejar a su antojo y que ha decidido cortar se ha destinado en los últimos años a una campaña para erradicar la polio y a combatir la malaria, la tuberculosis, el sida y otras enfermedades para las que hay vacunas.
Su anuncio llega dos días después de que Estados Unidos superara las 100.000 muertes por coronavirus, casi un tercio del total mundial.







