
El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de la Cámara de Comercio de Murcia cae al -39,4 por ciento en el segundo trimestre del año. Los datos, que se han extraído de la encuesta realizada a 200 empresas, han sido presentados este lunes por el presidente del órgano cameral, Miguel López Abad, quien ha pedido al Gobierno central "celeridad" para llevar a cabo las medidas comprometidas y acabar con la "inseguridad jurídica" que genera el anuncio de la derogación de la reforma laboral o no saber si se van a flexibilizar los ERTE.
"Es el peor indice registrado desde que tenemos registro en la Cámara de Comercio de Murcia", según ha manifestado el presidente de la Cámara de Comercio quien ha recalcado que se trata del descenso más brusco en un mismo trimestre y el de nivel más bajo de toda la serie histórica desde 2013.
En este sentido desde la Cámara de Comercio de Murcia destacan entre las medidas más urgentes "la llegada cuanto antes de liquidez a las empresas, tambien suavizar las exigencias administrativas" a lo que añaden que la cifra de contratación se ha reducido un 27% así como las exportaciones han sido un 25% menores".
Por sectores, señalan el hostelero y el turístico como los más afectados y que más preocupa . "El sector turístico es el que más ayuda necesita en estos momentos. Pese a todo ya hay un poco de luz para ver como se va a reanudar esa actividad. Tambien el pequeño comercio, el 50% está sufriendo mucho las consecuencias, esperamos que tenga una influencla positiva de cara al verano, sin dejar de lado al resto de sectores", añaden desde la Cámara de Comercio.
En este sentido añaden que los empresarios cifran en términos porcentuales en un descenso medio del 33,6 por ciento el impacto directo que esta situación ha tenido en sus ventas durante el primer trimestre respecto al año anterior, esperando que este perjuicio se eleve hasta el 40,4 por ciento neto en el segundo. Además recalcan que prevén una recuperación en L.
La encuesta, que valora los resultados obtenidos durante el primer trimestre y las perspectivas para el segundo, fue realizada durante el mes de abril, por lo que ya incluye los efectos de la crisis sanitaria de la COVID-19 y sus repercusiones económicas. Según señala el presidente de la Cámara: “Nos encontramos con un claro reflejo de la situación a la que nos enfrentamos los empresarios. A la pérdida de confianza que arrastrábamos como consecuencia de la desaceleración económica del último año, se ha unido en este primer trimestre el fuerte impacto económico de la pandemia por la obligada paralización de las actividades no esenciales”. De hecho, la incidencia de la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19 ha sido citada como principal factor que ha limitado la actividad de las empresas en el primer trimestre del año por el 75 por ciento de los encuestados.
Frente a esta situación, los empresarios murcianos reclaman apoyo para que la recuperación se produzca de la forma más rápida posible con el fin de evitar el cierre de empresas y la destrucción de empleo. Para ello es vital la efectividad real de las medidas de financiación que garanticen la liquidez de las empresas con mecanismos ágiles y de sencilla tramitación; la flexibilización en las condiciones de los ERTEs según se produzca la vuelta a la actividad; y no generar más incertidumbre con el anuncio de medidas como la modificación de la reforma laboral que resultarían perjudiciales en el actual contexto. Además, con el fin de no perjudicar el consumo y las necesidades de las familias es prioritario que los trabajadores dispongan de sus prestaciones sin retrasos.
En cuanto al empleo, el 27,4 por ciento neto de los encuestados señala que disminuirá su plantilla de trabajadores en el segundo trimestre. Se trata de unas perspectivas que profundizan el signo negativo que tomaron en el trimestre previo, donde la contratación de nuevos trabajadores disminuyó un 30,3 por ciento. La Región perdió en abril 13.322 afiliados a la Seguridad Social, un 2,3 por ciento, mientras el paro registrado se incrementó en 6.896 personas, la mayor subida de la serie histórica. Además, hay que considerar que estos datos no incluyen los casi 80.000 trabajadores en situación de Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) contabilizados en la Seguridad Social a 30 de abril, ni los ceses de actividad de autónomos sobrevenidos por la declaración del estado de alarma y del cierre de actividades no esenciales con motivo de la crisis del Covid-19.
Las exportaciones según la Secretaría de Estado de Comercio con datos disponibles para los tres primeros meses del año suman 2.534,9 millones de euros, un -1 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior. Las previsiones para el segundo trimestre indican una continuidad de la contracción hasta el 25,6 por ciento de las empresas exportadoras.
Respecto a la inversión, los encuestados esperan para el segundo trimestre un descenso en el 37,8 por ciento neto, mientras el que se produjo en el primero fue menos pronunciado, un 29,4 ciento. Finalmente, los precios de venta para el segundo trimestre disminuirán según el 27,6 por ciento neto de las empresas encuestadas, mientras en el anterior trimestre se habían reducido en el 17,5 por ciento neto de los casos. Hay que señalar que la fiabilidad del Índice de Precios al Consumo (IPC) en la Región de Murcia está muy condicionada por la declaración del estado de alarma, ya que las transacciones de algunos productos que integran la cesta de la compra han sido prácticamente nulas en algunos periodos desde el 15 de marzo.







