Más recortes y nuevo apretón fiscal
La semana ha transcurrido inmersa en la incertidumbre y ello ha motivado que la prima de riesgo país se haya disparado a valores más que peligrosos, si bien este hecho se ha sido debido, en gran medida, a la más que incierta situación de Grecia. Pero de cualquier manera, desde la semana pasada la deuda española –sea para quien sea- ha aumentado en 100.000 millones, los cuales deberemos pagar y ¡ojo! es una deuda de toda España, se aplique a lo que se aplique. Es por ello que será necesario cuidar al máximo la aplicación de este dinero, que debe rendir lo suficiente para pagar su importe más los intereses en el plazo fijado. Por el momento, los inversores ya nos están diciendo que nuestras posibilidades de financiación son muy escasas y el pago de la deuda se hace cada día más difícil
Es cierto que este dinero supondrá una gran ayuda para el saneamiento del sistema financiero –del cual hasta ahora solo sabemos que está bastante mal, pero no hasta donde alcanza su gravedad- Es normal que ello suponga mayo-res facilidades de crédito, lo que permitirá crecer la actividad empresarial y reducir el paro. Pero esto está por llegar y no será a corto plazo, desde luego los efectos no se notarán con claridad hasta mediados 2013 y, hasta entonces, nos quedan unos meses de recortes y mayor apretón fiscal. Lo difícil será llegar hasta allí pero, si lo logramos, si podremos afirmar que vemos la luz al final del túnel.
Hoy los líderes der las principales potencias económicas (G-20) mantendrán una reunión por videoconferencia con la intención de encontrar soluciones que fortalezcan el euro. Pero recuerden aquello de “creemos un equipo que se ocupe de ello........ adiós”.
Entre tanto, los indicadores de coyuntura publicados esta semana por el ministerio de Economía, no son nada halagüeños.
El indicador compuesto adelantado de actividad para España, elaborado por la OCDE, se redujo una decima en abril respecto al mes precedente hasta el 100,6, si bien sigue manteniéndose por encima de 100, nivel que denota el inicio de la expansión. La producción se redujo un 0,7% en abril y en términos interanuales cayó un 8,3%.
La Ventas de Viviendas supuso en abril 21.551 unidades, el nivel más bajo desde 2007. Con cifras desestacionalizadas, las compraventas se redujeron un 0,6% interanual, el mismo valor que en el mes anterior. Por su parte el índice de precios descendió el 12,6% en el primer trimestre del año, marcando una caída interanual del 12,6%, el valor más acusado desde 2007 y casi un punto y medio superior al del último trimestre del año pasado.
El número de efectos de comercio devueltos aumentó en abril un 8,9 % en relación con el mismo mes de 2011. El porcentaje de los efectos impagados sobre vencidos se situó en el 4,1%, siendo los bancos las entidades financieras con ma-yor porcentaje, seguidos de las cooperativas de crédito y, en último término, por las Cajas de Ahorros
IPC. El Índice de Precios al Consumo (IPC) bajó una décima en mayo en rela-ción al mes anterior, Esta baja se debe principalmente a los carburantes y al-gunos alimentos y sitúa la tasa anual en el 1.9% por efecto, entre otras cosas, del abaratamiento de las gasolinas y algunos productos alimenticios, situando la tasa interanual en el 1,9%, dos décimas por debajo de la de abril.
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Es cierto que este dinero supondrá una gran ayuda para el saneamiento del sistema financiero –del cual hasta ahora solo sabemos que está bastante mal, pero no hasta donde alcanza su gravedad- Es normal que ello suponga mayo-res facilidades de crédito, lo que permitirá crecer la actividad empresarial y reducir el paro. Pero esto está por llegar y no será a corto plazo, desde luego los efectos no se notarán con claridad hasta mediados 2013 y, hasta entonces, nos quedan unos meses de recortes y mayor apretón fiscal. Lo difícil será llegar hasta allí pero, si lo logramos, si podremos afirmar que vemos la luz al final del túnel.
Hoy los líderes der las principales potencias económicas (G-20) mantendrán una reunión por videoconferencia con la intención de encontrar soluciones que fortalezcan el euro. Pero recuerden aquello de “creemos un equipo que se ocupe de ello........ adiós”.
Entre tanto, los indicadores de coyuntura publicados esta semana por el ministerio de Economía, no son nada halagüeños.
El indicador compuesto adelantado de actividad para España, elaborado por la OCDE, se redujo una decima en abril respecto al mes precedente hasta el 100,6, si bien sigue manteniéndose por encima de 100, nivel que denota el inicio de la expansión. La producción se redujo un 0,7% en abril y en términos interanuales cayó un 8,3%.
La Ventas de Viviendas supuso en abril 21.551 unidades, el nivel más bajo desde 2007. Con cifras desestacionalizadas, las compraventas se redujeron un 0,6% interanual, el mismo valor que en el mes anterior. Por su parte el índice de precios descendió el 12,6% en el primer trimestre del año, marcando una caída interanual del 12,6%, el valor más acusado desde 2007 y casi un punto y medio superior al del último trimestre del año pasado.
El número de efectos de comercio devueltos aumentó en abril un 8,9 % en relación con el mismo mes de 2011. El porcentaje de los efectos impagados sobre vencidos se situó en el 4,1%, siendo los bancos las entidades financieras con ma-yor porcentaje, seguidos de las cooperativas de crédito y, en último término, por las Cajas de Ahorros
IPC. El Índice de Precios al Consumo (IPC) bajó una décima en mayo en rela-ción al mes anterior, Esta baja se debe principalmente a los carburantes y al-gunos alimentos y sitúa la tasa anual en el 1.9% por efecto, entre otras cosas, del abaratamiento de las gasolinas y algunos productos alimenticios, situando la tasa interanual en el 1,9%, dos décimas por debajo de la de abril.
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