
La gestión de la pandemia de la COVID-19 en la Región de Murcia ya ha generado algunas consecuencias entre el personal sanitario. Cansados y desilusionados, los coordinadores médicos de los centros de salud del Área VII Reina Sofía se han plantado ante la Consejería de Salud al no ver llegar los refuerzos prometidos desde hace bastantes semanas. Pese al aumento de las pruebas PCR y de equipos de protección individual (EPI) que venían exigiendo desde hace meses, y que se ha solventado de momento, se ha sumado ahora el problema de cambiar el sistema de triaje en el control de acceso a los centros sanitarios.
Así lo asegura el presidente de Asociación de Defensa de la Sanidad Pública en la Región de Murcia, Mario Soler quien señala que "el problema no es si se suprime el triaje sino quién debe realizar este servicio. Hasta ahora los profesionales de enfermería son los que se han estado encargando de realizar la primera criba, ya que es un trabajo que no requiere de una alta cualfificación por lo que podría ser efectuado por auxiliares" pero a juicio de Soler "no creo que ellos deban a entrar a realizar ninguna valoración clínica. Considero que son los propios profesionales de enfermería los que deben seguir realizando esta labor".
Soler argumenta que "ahora mismo lo importante es que se necesitan más recursos en Atención Primaria. El sistema de triaje que lleva a cabo una enfermera en cada uno de los centros para clasificar a los pacientes que llegan para ser atendidos debe ser reforzado a lo que "hay que sumar nuevos sistemas de trabajo y tareas que antes no existían". Además añade que el sistema de triaje cobra especial importancia en estos momentos en los centros de Atención Primaria de la Región que "es a partir de ahora el que mayor peso va a soportar. Por eso es importante mantenerlo de momento para prevenir posibles brotes".
Soler añade que hay cierto malestar ya que "desde hace semanas el SMS prometió que se iba a reforzar los centros de salud con un médico y enfernera más pero esa ayuda no ha llegado de momento al igual que una trabajadora social". Asimismo, Soler reitera que pese a que el número de nuevos casos se ha reducido considerablemente "se debe garantizar al menos durante varias semanas más aunque más adelante podría replantearse con unos mecanimos que ayuden a su puesta en marcha de forma rápida y eficaz en el caso de que se produzcan nuevos casos de pacientes con la COVID-19".
Por su parte, desde el SMS ha respondido rápidamente al malestar existente mostrando su compromiso a elaborar esta semana nuevas medidas para la desescalada tras el anuncio de dimisión en bloque de los doce responsables de los centros de salud del Área VII y convocar en breve una nueva reunión.
Por último Soler ha realizado una valoración positiva de la gestión realizada hasta el momento por el SMS. "Aunque ha habido mucha falta de material, se han tratado todos los casos sospechosos como si fueran positivos, con un seguimiento telefónico diario por parte del personal médico a casi 30.000 casos y a sus contactos, lo que supone un total de más de 50.000 personas atendidas", concluye Soler quien recuerda que aunque se han reducido considerablemente el número de casos en la Región "no se puede bajar la guardia".


