
Desde el comienzo de la fase 2, el Gobierno daba luz verde a las escuelas privadas para poder reabrir sus centros y ofrecer sus servicios, siempre y cuando se respetasen las medidas higiénico-sanitarias y el aforo establecido.
Ante esta incertidumbre, son muchas las guarderías privadas regionales que han preferido mantener la persiana cerrada ante la falta de “un protocolo seguro” que les sirva de ayuda para reanudar su actividad laboral.
Juani Giménez, gerente de la guardería Los Molinos, ha preferido esperar y, desde que se estableció el estado de alarma, su escuela permanece cerrada: “Nuestra intención es no abrir hasta que no nos llegue un protocolo seguro. Ahora con los aires acondicionados, cualquier niño se puede poner malo o resfriarse. Si tenemos un niño con fiebre por un resfriado común, vienen y nos cierran el centro” asegura Juani, que se muestra preocupada ante esta situación.
La gerente pretende reanudar su actividad a principios de julio “porque muchos padres solicitan este servicio”. Aun así, no quiere precipitarse con la reapertura, aunque económicamente sea necesario, porque según ella “eso sería jugar a la suerte”: “¿Cuál es la diferencia entre una guardería pública y una privada? ¿A caso son algunos niños más contagiosos que otros?” se pregunta Juani, quien añade que con esta decisión se está “anteponiendo y priorizando la economía antes que la salud”, porque no “existen niños de primera o de segunda categoría”.
Sin embargo, otras guarderías privadas de la Región han reactivado su actividad desde este lunes. Vanesa Ortiz, propietaria de la escuela Pompitas, abría la persiana aunque también están a la espera de un protocolo oficial: “Nosotras estamos abiertas siguiendo el protocolo que nos dicta la orden ministerial como empresa privada que somos. Llevamos mascarilla, gafas, ropa de manga larga, que solo utilizamos en el centro y que, además, desinfectamos en casa”.
Vanesa asegura que solo se han incoporado hasta el momento 11 niños de los 37 que están matriculados en el centro durante este curso escolar y especifica que no han tenido problema con la ocupación porque “muchos padres tienen miedo” y no han querido llevar a sus hijos a la guardería todavía.
A pesar de que Vanesa ha reabierto su centro escolar (con tres educadoras), también piensa que esta medida está “cogida con pinzas” por parte del Ministerio.
Desde el gobierno regional aseguran que a pesar de que la reapertura de las guarderías no es su competencia, ha enviado al Ministerio de Sanidad un protocolo-propuesta para que sea “corroborado y garantizado" por este y que, una vez aprobado, puedan enviarlo a las escuelas infantiles privadas de la Región de Murcia, según ha explicado la consejera de Educación y Cultura, Esperanza Moreno.
Por otro lado, las escuelas públicas, que todos los años clausuran su actividad el 30 de junio, no han reanudado su actividad ni lo harán hasta el próximo curso.
El pasado lunes el Ministerio recibía el protocolo por parte del gobierno regional, pero todavía “no han obtenido ninguna respuesta”. La consejera ha asegurado que por parte del Ministerio, no existe una información concreta y ha querido hacer hincapié en que desde el gobierno de López Miras “se han responsabilizado para enviar una propuesta” que según Moreno debería de haber sido una competencia directa de Sanidad, no suya.









