
Lo hemos visto cientos de veces, los precios suben, bajan, luego suben de nuevo para volver a bajar. Así es como funcionan la oferta y la demanda.
El valor de todos los productos –especialmente de los productos agro– pasa por este ciclo fractálico, a veces con tendencia al alza, a veces a la baja. Los productos derivados de la planta de cáñamo no son la excepción, incluso esos que se comercian en mercados ilegales.
Productos de CBD, lo más fino del mercado
Los productos hechos a base de cannabidiol (CBD) son la cúspide del mercado de productos asociados con el cáñamo.
El CBD se comercializa en aceite, pero también es posible hallarle en forma de extracto, líquido vaporizado e incluso de cápsula hechas a base de aceite. Marcas como Cibdol apuestan por desarrollar este tipo de productos y facilitar soluciones efectivas para los usuarios,
Y es que de los tres principales cannabinoides del cáñamo (THC y CBN además de CBD), este es el que posee las mayores propiedades terapéuticas probadas científicamente.
El aceite de cannabidiol es uno de los tratamientos anticonvulsivos más eficaces. También se usa como un tratamiento alternativo del trastorno de ansiedad. Actualmente se investiga su uso en otro tipo de enfermedades y condiciones como:
- Enfermedad de Parkinson
- Esquizofrenia
- Diabetes
- Esclerosis múltiple
La producción de este tipo de productos no es algo nuevo, cada vez es más popular su elaboración por parte de marcas especializadas y también de personas que usan métodos artesanales.
Desde la perspectiva de la industria, esto es algo positivo, pues significa que el mercado está aceptado positivamente la aparición de este producto que hace pocas décadas era asociado con connotaciones sociales negativas.
Sin embargo, desde el punto de vista económico, mayor oferta en un mercado aún pequeño y con fuertes restricciones legales puede acabar por afectar los precios.
Síntomas de saturación
Para Paul Mitchell, especialista de la Universidad de Wisconsin en temas de agricultura y economía aplicada a la agricultura, el mercado de los productos derivados del cáñamo podría estar dando sus primeros síntomas de saturación.
El experto explica que más allá del poder medicinal de la planta de cáñamo, el problema es que existe una sobreproducción de plantas. Una gran cantidad de productores (incluso ilegales) están entrando al mercado de convertir sus plantas en productos como los derivados del CBD, lo que está llenando el mercado con oferta a un ritmo mayor del crecimiento de la demanda.
Este es un fenómeno que ocurre sobre todo en los Estados Unidos, donde hay cuatro veces más acres de producción de los que se necesita para cubrir las demandas de la industria.
Actualmente, el precio se mueve en el rango del 20% al 30% menos del valor que en años pasados.
Pero no es algo de lo que estén exentos productores suizos, que han desarrollado la fama de tener los productos con mejor control de calidad en Europa. Pues la falta de educación al consumidor hace que algunos prefieran los aceites artesanales debido a su bajo precio, desconociendo que es probable que estos contengan THC, el cannabinoide psicoactivo y adictivo.
Muchos otros mercados han experimentado escenarios como este y luego se han recuperado.
Los fanáticos del cáñamo, los científicos que están detrás de las investigaciones respecto a su uso medicinal y –sobre todo– los pacientes que se benefician de su uso, esperan que este sea el caso y que el mercado se recupere para siga siendo rentable y la producción del producto no peligre debido a bajos beneficios económicos.

