Reinhard Silberberg ha inaugurado las actividades del foro Nueva Murcia
El embajador alemán en España, Reinhard Silberberg, prevé que la economía nacional dé sus primeros brotes verdes dentro de entre 18 y 24 meses, una vez que comiencen a notarse los efectos de las políticas de austeridad y las reformas estructurales emprendidas por el Gobierno de Mariano Rajoy.
En la conferencia inaugural del foro privado Nueva Murcia, impulsado por empresarios de esta comunidad para proyectarla hacia el exterior, Silberberg ha comparado el proceso español de reformas y de medidas de ahorro en la administración central con el que Alemania emprendió entre 2001 y 2002.
Un país que entonces tenía "un sistema de pensiones insostenible, una sanidad pública deficitaria, un derecho laboral muy rígido, un déficit casi fuera de control por la fuerte inversión realizada en la antigua RDA tras la reunificación, administraciones públicas con duplicidades y una economía que había perdido competitividad", pero que tras las reformas realizadas volvió a crecer, según Silberberg.
"Los recortes y las reformas estructurales son muy dolorosos, pero no hay otra alternativa. Nunca hay soluciones simples, y el camino iniciado por el Gobierno español es el correcto, pues quiere luchar contra la deuda pública para recuperar la confianza de los mercados", ha añadido.
En la conferencia inaugural del foro privado Nueva Murcia, impulsado por empresarios de esta comunidad para proyectarla hacia el exterior, Silberberg ha comparado el proceso español de reformas y de medidas de ahorro en la administración central con el que Alemania emprendió entre 2001 y 2002.
Un país que entonces tenía "un sistema de pensiones insostenible, una sanidad pública deficitaria, un derecho laboral muy rígido, un déficit casi fuera de control por la fuerte inversión realizada en la antigua RDA tras la reunificación, administraciones públicas con duplicidades y una economía que había perdido competitividad", pero que tras las reformas realizadas volvió a crecer, según Silberberg.
"Los recortes y las reformas estructurales son muy dolorosos, pero no hay otra alternativa. Nunca hay soluciones simples, y el camino iniciado por el Gobierno español es el correcto, pues quiere luchar contra la deuda pública para recuperar la confianza de los mercados", ha añadido.

