
Nuevo revés para la agricultura murciana. Las tormentas de granizo del pasado 8 de junio han dejado pérdidas cercanas a los 6 millones de euros en la Región de Murcia, en una superficie afectada de 1.083 hectáreas, según las primeras valoraciones realizadas por las Oficinas Comarcales Agrarias dependientes de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente.
Según el presidente de COAG, Miguel Padilla, se trata de una primera estimación ya que "todavía es pronto para calcular las pérdidas reales. Sabemos que algunas plantaciones de melón y sandía se han perdido completamente en la comarca de Cartagena y Lorca pero otras se podrían salvar en parte", añade por lo que hasta la semana que viene no se podrá realizar una valoración real de las pérdidas.
Asimismo, fuentes de la Consejería de Agua señalan que la mayor parte de las pérdidas, hasta 3,7 millones, se deben a daños en el Campo de Cartagena; seguido de 795.000 euros en la Huerta de Murcia; 685.000 en Cartagena Oeste; 600.000 en Fuente Alamo-Mazarrón y en menor medida Alto Guadalentin y la Vega Alta. En total, ha supuesto la pérdida de 18.630 toneladas, la mayoría en cultivos de melón, aunque también se han contabilizado daños en sandía, limón, mandarina o naranja.
En el caso de la fruta de hueso, en la Vega Alta, Padilla señala que "ha corrido mejor suerte ya que el granizo apenas ha afectado a los frutales de melocotón y nectarina, cuya recolección se encuentra aún a la mitad, con lo que los daños hubieran sido muy grandes".
Otro sector que también se encuentra seriamente afectado es el de la patata y cebolla. Al respecto Padilla indica que este año ambas campañas están siendo ruinosas. "Tengo cebolla plantada, este año he preferido no recogerla ya que me la pagan a seis céntimos el kilo mientras que ya me cuesta siete recolectarla por lo que no sale rentable y muchos otros agricultores han optado como yo y dejarla en el bancal", confiesa.
Además, Padilla añade que "durante el confinamiento hemos observado que en los supermercados todavía hay mucha producción procedente de Perú y Holanda. Muchas empresas suministradoras de estos productos, como la patata o cebolla, importan de forma masiva, almacenan y hasta que no la tienen vendida no entran a comprar cebolla o patata de aquí, o presionan a la baja a nuestros productores con los precios.
En cuanto a las políticas agrarias de la Unión Europea, el presidente regional de COAG defiende la agricultura sostenible en la producción agraria pero rechaza frontalmente la "hipocresía de las políticas de escaparate" de la UE como la del Programa 'De la Granja a la Mesa', que pueden afectar de manera importante a las producciones de la Región de Murcia.
En este sentido, la organizacióm agraria asegura que el campo murcia es perfectamente capaz de producir de forma sostenible "sin tener que, necesariamente, que llevar a cabo los protocolos de agricultura ecológica, ya que ello vendría a suponer reducciones en las producciones, de hasta el cincuenta por ciento en algunos casos, y un incremento en los costes de muchos productos básicos para el consumidor".
Y esto, añade, "vendría a afectar de manera particularmente importante y absolutamente injusta a la agricultura y ganadería de la Región de Murcia en la que, junto a otras zonas mediterráneas, tenemos una agricultura productiva, que permite el abastecimiento de los mercados nacionales y europeas, creando riqueza y empleo".
Fuentes de la organización agraria reiteran que "se puede pretender confundir a la ciudadanía asimilando el concepto de 'sostenibilidad' con la imposición generalizada de protocolos de producción 'ecológica' que podría llegar a poner en cuestión la garantía de suministro adecuado de alimentos y que éstos pudieran llegar a todos los ciudadanos a precios asequibles".
El presidente de COAG quiere trasladar que "somos los primeros que compartimos los objetivos de sostenibilidad en la producción agraria y que, hoy en día, existen alternativas para la protección del medio ambiente, produciendo una manera sostenible, de forma eficiente y con menor uso de recursos, sin tener que, necesariamente, llevar a cabo los protocolos de agricultura ecológica".
"Mientras tanto, a la vez que se pretende de los productores europeos estas modificaciones radicales de sus sistema de producción, más allá de lo que es la 'sostenibilidad', de manera absolutamente hipócrita por la Unión Europea, se mantienen los Acuerdos Preferenciales con terceros países, cuyas producciones inundan nuestros mercados haciendo una competencia absolutamente desleal y con sistemas de producción que, en muchas ocasiones, en absoluto cumplen las exigencias", añaden desde COAG.
Así, detallan que, hoy por hoy, incumplen lo establecido para los productores europeos en productos fitosanitarios prohibidos en Europa, así como los propios protocolos de control e inspección de importaciones que la Unión Europea tiene establecidos, pues "se aplican de forma muy deficiente de manera permanente, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria que sí proporcionan las producciones europeas".



