
Amazon se suma a la lucha contra el racismo y esta vez lo hace prohibiendo el uso de su tecnología de reconocimiento facial a los cuerpos de policía estadounidenses a lo largo de un año. La multinacional dejará de aportar apoyo técnico y de ofrecer sus servicios a las fuerzas de la ley.
Tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un agente en Mineápolis, las protestas contra la brutalidad policial y el racismo han crecido en las últimas semanas. Por ello, la empresa de Jeff Bezos anunciaba este miércoles, a través de un mensaje en su web, que el objetivo es que el Congreso busque “implementar las reglas adecuadas” en el uso de la inteligencia artificial.
Esta tecnología se lleva usando desde hace años por Gobiernos y agencias de seguridad de todo el mundo. Sus aplicaciones son varias y su ayuda es indiscutible: identificar criminales, búsqueda de menores desaparecidos y prevenir el fraude documental. Sin embargo, la inteligencia artificial tiene un rango de error más alto con personas de color. Así pues, desde Amazon piden que se regule su uso para evitar abusos policiales y, en consecuencia, actos racistas. A su vez, las organizaciones que defienden los derechos civiles afirman que esta tecnología ataca la privacidad de la población.
San Francisco renunció el año pasado al uso de técnicas de reconocimiento facial. Se convirtió, así, en la primera ciudad de Estados Unidos en prohibir la inteligencia artificial. Por su parte, la empresa tecnológica IBM anunció hace unos días que deja este negocio por las críticas que ha recibido esta técnica de supuesto sesgo racial.








