
La situación de crisis provocada por el coronavirus obligó a Paloma Jáudenes, copropietaria de Pequeña Moma, a cerrar cuatro de los negocios que tenía, ubicados tres de ellos en los Corte Inglés de Cádiz, Cartagena y Madrid y en el centro comercial Espacio Mediterráneo en Cartagena.
La empresaria asegura que “se le cayó el mundo encima” cuando entró en los almacenes de la firma y vio todo el inmobiliario: perchas, muebles, maniquís… y el estocaje de esas cuatro tiendas empotrados como si nada. Sin tener demasiado tiempo para actuar, Paloma ha decidido abrir tres tiendas este verano en la costa regional en Mazarrón, La Manga y, en diez días, en Águilas.
“Nuestra tienda de Cabo de Palos genera en los tres meses de verano el mismo dinero que una de mis tiendas en el Corte Inglés durante un año. Ante esta situación, decidí apostar por la costa regional. Yo creo que va a haber mucho turismo este año. La gente está deseando ir a las playas. Puede salirme mal la jugada, pero la inversión y el riesgo económicamente hablando es poco, porque de esta manera le he dado salida a las cuatro tiendas que hemos cerrado”, explica Paloma.
Además, la empresaria asegura que en estos momentos, los alquileres comerciales han bajado de precio considerablemente y muchos han quedado vacíos, ya que “desgraciadamente son muchos comercios los que han bajado la persiana” ante esta crisis.
La copropietaria de la firma de moda murciana está completamente segura de que “el verano es lo que les va a salvar” y que intentarán aguantar sus tiendas de Mazarrón, Santiago de la Ribera, Cabo de Palos, La Manga y la de Águilas hasta octubre ya que son municipios en los que el turismo se amplía hasta esas fechas.
“Tenemos muchísima ilusión en esta nueva etapa. Nos espera un verano muy duro de trabajo y sin vacaciones, pero no podía quedarme cruzada de brazos mientras veía todo lo que había en el almacén. Me quemaba la sangre. Si todo va bien abriremos el próximo verano en Torrevieja”, explica Paloma.
La empresaria asegura que durante el estado de confinamiento se ha dado cuenta de que "no tenían los deberes hechos" en cuanto al negocio online se refiere: “Mi web estaba anticuada y no estábamos preparados para los pedidos. Ni la web ni nosotros mismos”.
Desde la marca murciana se “pusieron las pilas” y reestructuraron toda la página web para darle salida a su negocio, en un momento en el que se encontraban totalmente cerrados y las cuentas salían en negativo. Paloma asegura que ha invertido mucho dinero en generar una página web nueva y que, gracias a eso, han incrementado la venta online un 300% con respecto al año anterior.
“Nuestro objetivo es seguir creciendo en estructura y tener una web potente que en estos momentos es primordial. Voy a dejarme la piel en seguir adelante y creo que invertir en la web, logística y programación, ahora mismo es la mejor opción”.
Además, Paloma confiesa que su manera de trabajar ha cambiado radicalmente desde que se produjo el estado de alarma y que, a pesar de que siempre ha presumido de que ‘Pequeña Moma’ es una gran familia, ahora están mucho más unidos que nunca.









