
El rey ha asumido este miércoles las consecuencias negativas de la crisis provocada por la pandemia de coronavirus, pero ha animado a aprovechar la oportunidad que supone para avanzar en los cambios necesarios en la economía y para que los empresarios arriesguen y refuercen sus alianzas.
"El día después es el de seguir arriesgando, el de crear empresas, reforzar alianzas, de emprender y volver a empezar si hace falta, de generar bienestar y riqueza para toda la sociedad", ha subrayado. Unas palabras que ha pronunciado en la clausura, en la sede de la CEOE, de la cumbre empresarial organizada con el título "Empresas españolas liderando el futuro" y en la que se han analizado durante diez días las expectativas de la economía española tras la pandemia de coronavirus.
Acto en el que el jefe del Estado ha estado acompañado por la vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, y el presidente de la patronal, Antonio Garamendi. El rey ha vuelto a hacer una llamada a la unidad ante la crisis: "Juntos siempre podremos llegar más lejos y en mejores condiciones". "Nos jugamos mucho, y en el mercado global las cosas se mueven muy rápido; aprovechemos todas las herramientas posibles a nuestro alcance, sin perder tiempo y con la ambición estratégica de lograr siempre mayores cotas bienestar, de prestigio e incluso de liderazgo", ha añadido.
Felipe VI ha elogiado el "desvelo" de los empresarios por la economía española y su papel esencial en la recuperación y ha considerado que la cumbre organizada por la CEOE han sido una clara expresión de su compromiso. Se ha mostrado convencido de que la sociedad española valora los mensajes de los empresarios encaminados a propiciar la recuperación, la exportación, la inversión extranjera, la potenciación de I+D+i y la apuesta por el capital humano.
También ha destacado las reflexiones empresariales sobre el papel que debe desempeñar Europa mejorando su gobernanza a través de la revitalización del mercado único con igualdad de condiciones y la necesidad de acelerar la unión bancaria y la del mercado de capitales. A ello ha sumado la defensa que hacen los empresarios, junto a los sindicatos, del diálogo social como herramienta necesaria para la modernización del tejido productivo.
De igual forma, ante los efectos del coronavirus, ha defendido afrontar la crisis con una perspectiva europea y con visión de corto, medio y largo plazo. El rey ha aprovechado su intervención para hacer una llamada a los ciudadanos con el fin de que se sigan extremando todas las precauciones una vez concluido el Estado de Alarma.
Asimismo, el presidente de CROEM, José Mª Albarracín, intervino este miércoles en la Cumbre Empresarial “Empresas españolas: Liderando el futuro”, organizada por la CEOE. En esta última jornada de esta cumbre empresarial, ha sido el turno de la geopolítica y la visión de las Comunidades Autónomas a través de la participación de las organizaciones empresariales que se integran en CEOE.
José Mª Albarracín, presidente de CROEM, dijo en la cumbre que los empresarios han sido quienes han sustentado la economía y reivindicó que se siga contando con ellos para gobernar, en una clara reivindicación del diálogo social.
Albarracín intervino en remoto, como otros presidentes de organizaciones empresariales autonómicas, para sumarse de entrada a las condolencias por las personas fallecidas con motivo de la pandemia y agradecer la labor de los servicios básicos. En este sentido, reivindicó el papel clave de los empresarios como sostenimiento de los actividades esenciales y también tuvo palabras de recuerdos para "todos aquellos que debieron parar" y que ahora intentan retomar la normalidad.
El presidente de CROEM destacó además la importancia de fortalecer la colaboración público-privada, sobre todo en dos factores básicos como la sanidad y la educación. Sobre esta última dijo que es fundamental "adaptar el sistema educativo a las necesidades reales de las empresas y al actual contexto para que podamos así retener el talento".
Por otra parte hizo referencia a la inyección de liquidez que han recibido las empresas de la Región de Murcia gracias al acuerdo entre CROEM, Aválam y las entidades bancarias, al tiempo que recordó que es necesario hacer una apuesta decidida por el diálogo social porque "no se puede gobernar de espaldas a empresarios y sindicatos". Al hilo de esto recordó al resto de presidentes territoriales y a Antonio Garamendi, presidente de CEOE, que coordinó la cumbre, que en nuestra comunidad autónoma se ha firmado del Pacto por el Diálogo Social, en el que Gobierno regional, patronal y organizaciones sindicales han unido fuerzas para reactivar la economía y el empleo.
Albarracín pidió finalmente que se siga aportando seguridad jurídica a las empresas para que se pueda iniciar la recuperación con garantías y demandó la llegada de más fondos europeos para impulsar aspectos fundamentales para la competitividad, como la innovación y la digitalización. Para concluir, el presidente de CROEM hizo un llamamiento a la unidad de los empresarios para salvar la actual situación.



