Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

REPORTAJE

Según los expertos, perderíamos dinero si dejara de existir el efectivo

Quitar las monedas y los billetes evitaría el fraude fiscal y pondría fin a la economía sumergida, pero también lleva consigo otros argumentos en contra que ponen en duda los beneficios de no contar con el efectivo

Paula Sánchez Martes, 30 de Junio de 2020 Tiempo de lectura:

 

El pasado 24 de abril el grupo parlamentario socialista presentó una proposición no de ley en el Congreso, por la que planteaba eliminar gradualmente el pago en efectivo, hasta que finalmente desapareciese por completo. Los objetivos principales de llevar a cabo esta propuesta son: evitar la evasión fiscal y poner fin a la economía sumergida. Además, se recaudarían más impuestos, con los que paliar los efectos de la crisis del coronavirus. 

 

A todo esto se le suma que en la cuarentena la retirada de dinero de los bancos descendió un 68% durante el mes de marzo, e incluso un 80% en los primeros días de abril. El miedo al contagio ha hecho que las tarjetas de crédito y débito se hayan vuelto el método de pago más seguro, potenciando, así, que la proposición no de ley gane fuerza.

 

Otra de las medidas que plantea el PSOE es impulsar “sellos de excelencia” en la contribución fiscal de las empresas, para incentivar el “reconocimiento social”. Además, este mismo partido cree necesario “promover campañas de explicación del destino de los ingresos públicos procedentes de impuestos y fomentar la formación y la conciencia tributaria en el ámbito de una educación para la ciudadanía”.   

 

Por otro lado, el Ministerio de Hacienda pretende reducir el pago en efectivo entre empresarios de 2.500 a 1.000 euros, pero respetará que siga siendo de 2.500€ entre particulares. También disminuirá el límite de pago en metálico de 15.000 a 10.000 euros para los particulares que tengan domicilio fiscal fuera de España. Todo ello con la intención de controlar el correcto pago de los impuestos.  

 

Para algunos economistas como Juan Carlos Gázquez-Abad, el dinero en efectivo tendrá cada vez menos importancia en nuestra vida, lo que potenciará su desuso y posterior desaparición. En cambio, otros economistas como Juan Ramón Rallo se muestran algo más críticos frente a la abolición del dinero físico. Según Rallo, hay dos características principales que afectan de manera negativa a los ciudadanos: la “desaparición de la privacidad en materia económica” y la posibilidad de “ridiculizar” públicamente a otras personas, filtrando información delicada si consiguen acceder a sus transacciones bancarias. Aunque, por otro lado, uno de los puntos positivos si no existiese el dinero en efectivo es que se podría controlar el fraude fiscal, argumento en el que se apoya el PSOE para favorecer su opinión. 

 

Sin embargo, otro inconveniente que añadir a la lista surge del tipo de interés negativo. En este sentido, al no haber efectivo los bancos tendrían en su poder los depósitos de las personas, quienes no podrían retirar su dinero en metálico en caso de no estar de acuerdo con las inversiones de la banca, explica el economista Rallo. Los bancos podrían “querer ayudar a las empresas ineficientes con tipos de interés negativo”, compensando esta perdida con el cobro de intereses a sus acreedores. 

 

Así pues, quitar las monedas y los billetes de nuestro día a día conlleva pros, como evitar la elusión fiscal y poner fin a la economía sumergida, pero también muchos otros contras. En esta línea, los colectivos más vulnerables, como ancianos, personas que viven en zonas rurales o aquellas con menores niveles de renta, saldrían perjudicadas con este acto y quedarían supeditadas a la banca.  

 

Por su parte, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo se muestran tajantes ante esta situación y su respuesta es firme: “La norma debe ser la aceptación de billetes y monedas en euros como medio de pago en transacciones minoristas”. Retirar el dinero en efectivo vulneraría los principios del Tratado de la Unión Europea.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.