
Nos cambia el uso del transporte y las colas en los comercios, este bicho nos ha cambiado la manera de movernos, comprar, divertirnos, relacionarnos y, en definitiva, de vivir.
¿Durante cuánto tiempo? No se sabe ni lo saben, pero la llamada nueva normalidad, superada la fase más dura del confinamiento, obliga a hacer muchas cosas de otra manera.
Nuestro mercado Inmobiliario, tan propenso a las crisis, también está en esta.
Tanto si está entre aquellos cuya búsqueda de un nuevo hogar se interrumpió por la emergencia sanitaria, como si fantaseó con esa idea durante las semanas de reclusión, esto es lo que debe saber si tiene intención de cambiar de casa:
1. Comprar o no comprar
Los expertos creen que la primera pregunta es ¿para qué queremos comprar una casa? “Si la necesitas, es para vivir con tu familia y te gusta; cómprala”, quien descarta que vaya a haber grandes caídas de precios. Algunas previsiones sí han apuntado a un abaratamiento de las casas este año, pero muy leve. Algunas agencias de calificación prevén una caída del 2,3%.
Pero que no caigan los precios en general no quiere decir que no se puedan encontrar cosas interesantes. “En España el vendedor siempre tiene mucha resistencia a descontar”.
“Comprar una vivienda para uso propio tiene unos condicionantes diferentes a los de un inversor”.
“Es una de las decisiones más importantes en la vida de cualquier persona y depende fundamentalmente de la percepción que tenga sobre la seguridad en su empleo y la seguridad de sus ahorros”. Para quienes compran como inversión sí ve “claras oportunidades, al reducirse los precios de viviendas de segunda mano y, sin embargo, mantenerse firmes las rentas de alquiler”.
2. Cómo visitar una casa
Las inmobiliarias como INMOPOLT han tenido que adaptar sus rutinas de trabajo a la nueva normalidad. Se intenta que todas las gestiones posibles se hagan a distancia, aunque hay una parte necesariamente presencial, como la visita del cliente. La recomendación, incluso para acercarse a una oficina a pie de calle, es concertar una cita previa. Hay unos protocolos de desinfección y seguridad y eso permite prepararlo todo correctamente.
3. Las arras: ¿y si hay un rebrote?
Una vez escogida una casa y acordado el precio, se suele firmar un contrato de arras. El comprador da una señal como reserva, a la espera de conseguir la financiación necesaria para cerrar la operación. Habitualmente se dan contratos de arras penitenciales, no condicionados, y si no voy adelante como parte compradora pierdo esas arras. ¿Qué pasaría entonces si es un rebrote de la epidemia el que impide culminar la compra? La recomendación sería incluir una cláusula específica en el contrato que condicione la operación a que este tipo de situaciones no se den, afirman desde Inmopolt.
Y advierte que hay que “establecerlo como causa concreta”. Una alusión genérica a causas de fuerza mayor no serviría porque “si no decimos cuál es y las partes no llegan a un acuerdo, al final lo tiene que determinar un juez”. Además, no hay que olvidar otra cláusula que condicione el contrato a que la entidad conceda el préstamo. Siempre se recomienda, pero ahora mismo cobra más importancia.
4. Tasación en 48 horas
Lo importante en este parte del proceso, la “normalidad” en el servicio. Aunque hay distintas fases de desescalada, se pueden hacer las visitas con normalidad y lógicamente si alguien tiene interés te lo facilita, porque sabe que hasta que no esté la tasación no va a tener la financiación. Las medidas de protección que se han implementado no retrasan la operación. Normalmente las tasadoras tienen que cumplir los plazos de entrega con las entidades financieras y normalmente en 48 horas está lista la valoración.
5. Notario, registro y otras gestiones
El notario interviene al principio y al final del proceso, ya que según la ley hipotecaria aprobada hace un año deben pasar un mínimo de 10 días desde que se recibe la oferta vinculante de hipoteca hasta la firma. En ese periodo debe aclarar las dudas que tenga el comprador y asegurarse de que entiende lo que va a firmar. Es decir, que los prestatarios deberán hacer un mínimo de dos visitas a la notaría. El protocolo de actuación que tienen obliga a medidas de autoprotección como mascarillas, al mantenimiento de la distancia y a concertar cita previa.
6. ¿Es segura la mudanza?
Para instalarse en el nuevo hogar es frecuente recurrir a un servicio profesional de mudanzas. Estas son posibles, aunque con las restricciones propias. A causa de ello pueden requerir un plazo algo superior al habitual, aunque en la mayoría de provincias no hay problema. La patronal de la mudanza ha elaborado un protocolo seguro, que además del uso de equipos de protección individual, incluye recomendaciones como evitar pagos en metálico, pedir al cliente que no esté en la misma zona donde se trabaja o que tenga ventilada la casa.
Todas estas medidas con especialistas como INMOPOLT se garantizan mucho más, infórmate siempre con profesionales.
Os espero el próximo jueves con nuevos contenidos que espero sean interesantes para vosotros, amigos de MurciaEconomía.



