
La Policía Nacional ha detenido a cinco personas en Murcia acusados de la explotación laboral y favorecimiento de la inmigración irregular de ocho extranjeros, seis hombres y dos mujeres, que trabajaban en una nave industrial sin permisos de residencia y trabajo y que vivían en condiciones infrahumanas en las antiguas oficinas de la fábrica.
En un comunicado, el Cuerpo Nacional de Policía ha señalado que la operación culminó el pasado 2 de julio, cuando agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, en compañía de inspectores de trabajo, entraron en la nave y constataron que había colchones en donde cinco trabajadoras vivían de manera habitual y otras tres de manera eventual.
Los agentes averiguaron que estos trabajadores podían estar siendo explotados, incluso durante estado de alarma, comprobando en el registro que en una habitación diáfana, completamente acristalada, estaba destinada única y exclusivamente al alojamiento y residencia de sus trabajadores, que vivían hacinados y en una condiciones ínfimas de salubridad.
La policía encontró cinco colchones y un sofá cama, entremezclados entre sí, colocados directamente en el suelo y rodeados de maletas, neceseres y ropa de las trabajadoras en una habitación sin ningún tipo de ventilación, lo que complicaba aún más la habitabilidad.
En la zona habilitada como vestuario era donde tenían el frigorífico y donde cocinaban, haciendo uso de un hornillo conectado a butano en una zona sin ningún tipo de ventilación.
La Policía Nacional detuvo al empresario y a cuatro personas más por delitos contra el derecho de los trabajadores y de favorecimiento a la inmigración irregular.
Mientras, los agentes asistieron a los trabajadores, que fueron trasladados a dependencias policiales e informados de sus derechos como víctimas de un delito de explotación laboral.



