
La confianza de los consumidores en la economía española mejoró en junio, sobre todo por las expectativas de futuro, aunque continúa en un tono pesimista en un entorno marcado por las medidas de restricción por el estado de alarma para frenar la epidemia de coronavirus, vigente aún el mes pasado.
El índice de confianza del consumidor (ICC) de junio publicado este lunes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) se situó en 60,7 puntos, 7,8 puntos por encima de lo anotado en mayo pero lejos de los 100 que marcan la diferencia entre una percepción positiva y negativa.
Esta evolución positiva se produjo gracias a la mejora de las expectativas de futuro, ya que la valoración de la situación actual continuó a la baja.



