El TLCAN, el TMEC y su impacto en América del Norte
El Acuerdo entre Estados Unidos México Canadá (USMCA por sus siglas en inglés o TMEC en castellano) entró en vigor oficialmente el pasado 1 de julio.
Se trata de una versión actualizada del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que ha estado vigente durante 25 años y que incluye cambios importantes en la fabricación y comercialización de automóviles, así como nuevas políticas sobre normas laborales y ambientales, nueva legislación sobre propiedad intelectual y algunas disposiciones sobre comercio digital.
Durante la campaña presidencial de 2016, Donald Trump prometió renegociar el TLCAN, al que llamó "el peor acuerdo comercial jamás hecho" y una vez elegido presidente, así lo hizo. El resultado es el USMCA, que Trump promulgó en enero y promocionó como uno de sus logros más destacados en su discurso sobre el estado de la nación, ya que tiene como objetivo revitalizar el tejido manufacturero estadounidense.
El TLCAN reformuló las relaciones económicas de América del Norte, impulsando una integración sin precedentes entre las economías desarrolladas de Canadá y los Estados Unidos y la economía en desarrollo de México. En EE.UU., el TLCAN disfrutó del respaldo bipartidista; fue negociado por el presidente republicano George Bush, aprobado por un Congreso controlado por los demócratas, y fue implementado por el presidente demócrata Bill Clinton. El comercio regional se triplicó en virtud del acuerdo, y la inversión transfronteriza entre los tres países también creció significativamente.
Cuando comenzaron las negociaciones para el TLCAN en 1991, el objetivo para los tres países era la integración de México en las economías desarrolladas y de altos salarios de los Estados Unidos y Canadá. La esperanza era que un comercio más libre traería un crecimiento económico más fuerte y estable a México al proporcionar nuevos empleos y oportunidades para su creciente fuerza laboral a la vez que desalentaba la migración ilegal. Para los Estados Unidos y Canadá, México fue visto como un mercado prometedor para las exportaciones y como un lugar de inversión de menor coste que podría mejorar la competitividad de las empresas estadounidenses y canadienses.
Los economistas coinciden en gran medida en que el TLCAN benefició a las economías de América del Norte, ya que el comercio regional aumentó fuertemente durante las primeras dos décadas, pasando de aproximadamente 290.000 millones de dólares en 1993 a más de 1,1 billones en 2016.
Asu vez, la inversión transfronteriza también aumentó, con incrementos en la inversión extranjera directa (IED) en México en ese período, pasando de 15.000 millones de dólares a más de 100.000 millones.
Sin embargo, el TLCAN era un objetivo permanente en el debate sobre el libre comercio, ya que según el presidente Donald Trump, el acuerdo minaba los empleos y la fabricación en los EE. UU.
¿Cómo ha afectado el TLCAN a EE.UU.?
En los años transcurridos desde el TLCAN, el comercio entre los EE.UU. y sus vecinos norteamericanos se triplicó, creciendo más rápidamente que el comercio de los EE.UU. con el resto del mundo.
De esta manera, Canadá y México son los dos destinos más importantes para las exportaciones de EE. UU. y representan más de un tercio del total. La mayoría de las estimaciones concluyen que el acuerdo aumentó el PIB de los EE. UU. en menos del 0,5%.
Los partidarios del TLCAN estiman que unos 14.000.000 de empleos en los Estados Unidos dependen del comercio con Canadá o México, y que los 200.000 empleos relacionados con la exportación creados anualmente por el pacto tienen una remuneración un 15% más elevada que los empleos que se perdieron por la deslocalización de empresas a México. De hecho, el sector automotriz estadounidense perdió unos 350.000 empleos desde 1994, un tercio de la industria, mientras que el empleo en el sector automotriz mexicano aumentó de 120.000 a 550.000 trabajadores.
¿Qué se refuerza en el nuevo TMEC?
- Reglas sobre el país de origen: los automóviles deben tener el 75% de sus componentes fabricados en México, los EE. UU. o Canadá para no verse sujetos a aranceles.
Esta norma pretende un reparto más equitativo en la industria de automoción y evitar su deslocalización a México, donde hasta ahora se ha concentrado la fabricación de los componentes con menor valor añadido.
- Disposiciones laborales: entre el 40%-45% por ciento de las piezas de automóviles deben ser fabricadas por trabajadores que ganen al menos 16$ por hora en 2023. Para ello, México se ha comprometido a aprobar nuevas leyes laborales para brindar mayores protecciones a los trabajadores.
Del mismo modo, esta medida está encaminada a evitar la huida de empresas que buscan ahorro en costes.
- Los granjeros estadounidenses tienen más acceso al mercado lácteo canadiense: EE.UU. consiguió que Canadá abriera su mercado lácteo a los granjeros estadounidenses, un gran éxito para el presidente Trump.
- Propiedad intelectual y comercio digital: el acuerdo extiende la aplicabilidad de los derechos de autor a 70 años más allá de la vida del propietario y blinda las patentes de la industria farmacéutica americana, atacando la industria de fármacos genéricos mexicana.
También incluye nuevas disposiciones para hacer frente a la economía digital, como protecciones para las compañías de Internet para que no sean responsables del contenido que producen sus usuarios.
- Cláusula de expiración: los términos del acuerdo expiran después de 16 años y el acuerdo también está sujeto a una revisión cada seis años, momento en el que EE. UU., México y Canadá pueden decidir extender el USMCA.
Con vistas a las próximas elecciones, la posición del presidente Trump se refuerza entre sus votantes de clase media trabajadora a raíz de los logros que ha conseguido con el nuevo acuerdo.





















