
Los rebrotes por el ocio nocturno en la Región pone a los bares y discotecas murcianos en el punto de mira. El cierre de un bar en Totana, tras detectar algunos contagiados de COVID-19 relacionado con el vuelo de Bolivia, junto a un nuevo foco de infectados en la zona de Atalayas, que ha supuesto más de 40 personas de los 170 casos activos en la Región, activa las alarmas en el Gobierno autonómico.
Después de la clausura de estas zonas, Salud insistió en que todas las personas que habían acudido a estos locales deberían pedir cita para realizarse la prueba PCR y debían guardar cuarentena, aunque no presentaran ningún síntoma. Aun así, el Ejecutivo de la Región, consideró que esta medida no era suficiente y este lunes anunció que todos los centros de ocio nocturno deben cerrar a las 22:00 horas, menos aquellos locales que tengan terraza al aire libre y cuyos clientes puedan estar sentados, que tienen permitido cerrar a las 2:00 horas, siempre que el aforo sea del 50%. Asimismo, aquellos locales que no dispongan de estos espacios deberán cerrar o reconvertir sus servicios. Por este mismo motivo, el Gobierno regional también ha restringido a 15 el número de personas reunidas para evitar aglomeraciones.
Juan Pedro Aroca, presidente de los bares de la Región de Murcia, considera que con las medidas que se exigen desde la comunidad es “insostenible” que este sector pueda seguir adelante. “Nosotros vamos a seguir apoyando al consejero de Sanidad murciano, pero tiene que poner medidas lógicas y factibles y estas no lo son”, explicaba Aroca. “La mayoría de negocios comienzan a trabajar sobre las diez de la noche y no tienen terraza, por lo que es imposible que puedan abrir sus locales”, añade.
El presidente de los bares insiste en que son inservibles estas medidas: “La gente va a seguir saliendo de fiesta, optará por los botellones en las calles o se irá a los bares de otras comunidades que creará otros problemas, por eso, es necesario un cambio de criterio”. A su vez, Aroca propone otras soluciones que podrían ser viables para evitar la clausura de estos locales: “Hacer un registro de todos los clientes que entren y salgan del establecimiento o aumentar las medidas de seguridad, pero cerrar no es solución”.
Por otro lado, asegura que estos espacios sí estaban cumpliendo rigurosamente los requisitos impuestos: “La distancia de seguridad, las mascarillas, el aforo, las medidas de higienes… todas las medidas se cumplen y si algún bar no lo hacía, las autoridades competentes se encargaban de ello. Por ello, criminalizar solo al ocio nocturno no es justo”, puntualizó el presidente.
Respecto a los jóvenes, que son los que normalmente acuden a estos espacios, Aroca declara que “son los más despreocupados con la pandemia porque ha habido muy pocos contagios en esas edades” y sería recomendable que el Gobierno regional realizara “campañas de sensibilización e información”.




