De Guindos cumplirá este lunes con "la formalidad" de solicitar el rescate a la banca y acordará el plazo de devolución y los tipos de interés
La petición formal de ayuda al sector bancario de España, una nueva subasta de deuda española y la cumbre de la Unión Europea compartirán el protagonismo de la semana entrante con los datos trimestrales del PIB de Estados Unidos.
Es una semana potencialmente crucial para encontrar los medios que permitan la salida del atolladero de la zona del euro, cuatro años después del inicio de la crisis financiera y económica global.
El lunes, España remitirá a sus socios de la zona euro su petición formal de ayuda para el sector bancario, tal como anunció el viernes el ministro de Economía, Luis de Guindos, en Luxemburgo, al término de dos días de reuniones de los titulares de Finanzas de los países de la moneda única, primero, y luego de los 27.
La carta, que De Guindos tacha de "mera formalidad", llegará dos semanas después de que el Eurogrupo ofreciera un préstamo de hasta 100.000 millones de euros para el sector bancario español, con el fin de recapitalizar las entidades más golpeadas por el estallido de la burbuja inmobiliaria, la recesión y la crisis de la deuda.
La misiva llegará cuatro días después de anunciarse que, según el análisis de dos consultoras externas, el sector necesitaría un máximo de 62.000 millones de euros en capital adicional en un escenario económico muy adverso, que no contempla nadie.
El monto del préstamo no figurará en la carta, advirtió De Guindos, sino tan sólo en el memorando con las condiciones financieras -como el plazo y el tipo de interés- que se espera firmar en la próxima reunión del Eurogrupo, el 9 de julio.
Pero el informe de las dos auditoras, sumado a la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de flexibilizar la financiación de la banca, ayudó a relajar la tensión del viernes en los mercados de deuda y a que la Bolsa cerrara su tercera semana seguida al alza.
La prima de riesgo española, en cuya subida no habían hecho mella la promesa europea de ayuda a la banca ni el resultado de las elecciones de Grecia, cerró en 480 puntos básicos, 100 menos que a comienzos de semana. El interés del bono a 10 años quedó en un 6,3%, tras superar días antes el 7,2%, un nivel considerado insostenible.
El Gobierno dice que seguirá batallando por una recapitalización directa a la banca, para evitar que aumente la deuda pública.
En esa batalla cuenta con el apoyo de, entre otros, el FMI y la Comisión Europea, pero tropieza con el "no" de Alemania, cuya canciller, Angela Merkel, lo reiteró en la minicumbre en Roma con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el jefe de Estado francés, François Hollande, y el primer ministro italiano, Mario Monti.
En la cita, los cuatro dirigentes pactaron presentar a sus colegas en Bruselas el jueves y viernes próximos un plan para el crecimiento por valor de unos 130.000 millones de euros.
No dieron detalles de cómo se iba a financiar ese plan de estímulo, similar a la propuesta lanzada hace unos días por Hollande, quien en su campaña por el Elíseo condicionó su apoyo al pacto de austeridad fiscal a medidas para fomentar el crecimiento.
Rajoy destacó en Roma la apuesta por la irreversibilidad del euro y el acuerdo para aplicar "todos los mecanismos para lograr la estabilidad financiera en la zona euro", sin precisar cuáles son.
Es de suponer que todo ello, junto al debate sobre la unión bancaria y fiscal, estará en la mesa de la cumbre en Bruselas.
También estará Grecia, cuyo nuevo Gobierno pedirá ampliar en "al menos dos años", hasta 2016, el plazo para cumplir el plan de reformas y ajuste pactado a cambio del rescate de la UE y el FMI. Una misión de la "troika" debe viajar a Atenas el lunes.
La crisis del euro centrará el curso de la Universidad Internacional Meléndez y Pelayo en Santander, en el que intervendrán a lo largo de la semana ministros y directivos del sector bancario.
El martes, De Guindos comparecerá ante el Congreso para explicar la ayuda al sector bancario; el Tesoro subastará letras a tres y seis meses, y Luis María Linde tomará posesión como nuevo gobernador del Banco de España.
Entre los datos macroeconómicos esperados durante la semana en España están las ventas al por menor de mayo el miércoles, la cifra preliminar del IPC de junio y los permisos de construcción el jueves, y el viernes la balanza de pagos por cuenta corriente.
Y, en EEUU, se conocerá el jueves el tercero y último calculo del PIB del primer trimestre, que, según la estimación anterior, se ralentizó hasta una tasa anualizada de crecimiento del 1,9 %.
Es una semana potencialmente crucial para encontrar los medios que permitan la salida del atolladero de la zona del euro, cuatro años después del inicio de la crisis financiera y económica global.
El lunes, España remitirá a sus socios de la zona euro su petición formal de ayuda para el sector bancario, tal como anunció el viernes el ministro de Economía, Luis de Guindos, en Luxemburgo, al término de dos días de reuniones de los titulares de Finanzas de los países de la moneda única, primero, y luego de los 27.
La carta, que De Guindos tacha de "mera formalidad", llegará dos semanas después de que el Eurogrupo ofreciera un préstamo de hasta 100.000 millones de euros para el sector bancario español, con el fin de recapitalizar las entidades más golpeadas por el estallido de la burbuja inmobiliaria, la recesión y la crisis de la deuda.
La misiva llegará cuatro días después de anunciarse que, según el análisis de dos consultoras externas, el sector necesitaría un máximo de 62.000 millones de euros en capital adicional en un escenario económico muy adverso, que no contempla nadie.
El monto del préstamo no figurará en la carta, advirtió De Guindos, sino tan sólo en el memorando con las condiciones financieras -como el plazo y el tipo de interés- que se espera firmar en la próxima reunión del Eurogrupo, el 9 de julio.
Pero el informe de las dos auditoras, sumado a la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de flexibilizar la financiación de la banca, ayudó a relajar la tensión del viernes en los mercados de deuda y a que la Bolsa cerrara su tercera semana seguida al alza.
La prima de riesgo española, en cuya subida no habían hecho mella la promesa europea de ayuda a la banca ni el resultado de las elecciones de Grecia, cerró en 480 puntos básicos, 100 menos que a comienzos de semana. El interés del bono a 10 años quedó en un 6,3%, tras superar días antes el 7,2%, un nivel considerado insostenible.
El Gobierno dice que seguirá batallando por una recapitalización directa a la banca, para evitar que aumente la deuda pública.
En esa batalla cuenta con el apoyo de, entre otros, el FMI y la Comisión Europea, pero tropieza con el "no" de Alemania, cuya canciller, Angela Merkel, lo reiteró en la minicumbre en Roma con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el jefe de Estado francés, François Hollande, y el primer ministro italiano, Mario Monti.
En la cita, los cuatro dirigentes pactaron presentar a sus colegas en Bruselas el jueves y viernes próximos un plan para el crecimiento por valor de unos 130.000 millones de euros.
No dieron detalles de cómo se iba a financiar ese plan de estímulo, similar a la propuesta lanzada hace unos días por Hollande, quien en su campaña por el Elíseo condicionó su apoyo al pacto de austeridad fiscal a medidas para fomentar el crecimiento.
Rajoy destacó en Roma la apuesta por la irreversibilidad del euro y el acuerdo para aplicar "todos los mecanismos para lograr la estabilidad financiera en la zona euro", sin precisar cuáles son.
Es de suponer que todo ello, junto al debate sobre la unión bancaria y fiscal, estará en la mesa de la cumbre en Bruselas.
También estará Grecia, cuyo nuevo Gobierno pedirá ampliar en "al menos dos años", hasta 2016, el plazo para cumplir el plan de reformas y ajuste pactado a cambio del rescate de la UE y el FMI. Una misión de la "troika" debe viajar a Atenas el lunes.
La crisis del euro centrará el curso de la Universidad Internacional Meléndez y Pelayo en Santander, en el que intervendrán a lo largo de la semana ministros y directivos del sector bancario.
El martes, De Guindos comparecerá ante el Congreso para explicar la ayuda al sector bancario; el Tesoro subastará letras a tres y seis meses, y Luis María Linde tomará posesión como nuevo gobernador del Banco de España.
Entre los datos macroeconómicos esperados durante la semana en España están las ventas al por menor de mayo el miércoles, la cifra preliminar del IPC de junio y los permisos de construcción el jueves, y el viernes la balanza de pagos por cuenta corriente.
Y, en EEUU, se conocerá el jueves el tercero y último calculo del PIB del primer trimestre, que, según la estimación anterior, se ralentizó hasta una tasa anualizada de crecimiento del 1,9 %.



