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ENTRE TÚ Y YO

Son cinco minutos

Lucio Fernández Lunes, 03 de Agosto de 2020 Tiempo de lectura:

 

Cinco minutos, solo cinco minutos. Así lo describe el maestro José Mercé en Te recuerdo Amanda:

 

“Son cinco minutos.
La vida es eterna en cinco minutos.
Suena la sirena de vuelta al trabajo,
y tú caminando, lo iluminas todo.
Los cinco minutos te hacen florecer”.

 

 

Realmente, estamos hablando de un periodo de tiempo muchas veces despreciable, que no nos importa nada más que para decirle a un amigo o a tu pareja el tiempo que te falta en llegar al sitio donde habías quedado.

 

Pero, cualquier tiempo es oro. Estamos inmersos en nuestra vorágine diaria donde nos levantamos, vamos al trabajo, comemos, volvemos al trabajo, llegamos a casa, descansamos un rato y a dormir, y así día tras día.

 

 

Nos esforzamos en dar lo mejor de nosotros mismos, tanto en la vida profesional, como en la personal, si es que se pueden diferenciar. Normalmente, debemos entregar un proyecto urgente, contestar el correo pendiente, solucionar un problema de última hora...

 

 

Son actividades necesarias, y que el objetivo de perseguir la máxima eficiencia en el trabajo se ha encargado de recordarnos todos los días que así debe ser. Una empresa y los que formamos parte de ella sabemos que el día a día es el periodo máximo de tiempo en el que podemos pensar.

 

 

Resulta curioso ver cómo empresas comienzan a redefinir sus planes estratégicos, planes que antes se hacían a 5-10 años y ahora el horizonte temporal es incierto, y los directivos no son capaces de imaginar cómo debe ser la compañía pasado ese tiempo. Se frustran al pensar que no son capaces de establecer un simple objetivo estratégico.

 

 

¿Por qué ocurre esto?, porque hemos atrofiado nuestra mente. La hemos educado a ser el mejor extintor del mercado, que es capaz de apagar cualquier fuego que se produzca. La evolución del ser humano ha estado marcada por la reeducación constante de nuestra inteligencia. Esa forma de actuar nos ha permitido evolucionar de manera exponencial a medida que han ido pasando los siglos siempre pensando en el futuro como un presente cercano, viendo siempre la línea del horizonte esperando en algún momento poder conquistarla y viendo día a día que cuanto más caminábamos hacia ella más lejos se quedaba. Aun así, hemos seguido avanzando.

 

 

En las empresas se ha cortado de raíz esa evolución pasando a ver el corto plazo como la única forma de actuar. El individuo ha asimilado que el corto plazo es la única manera de vivir.

 

 

Nos estamos equivocando, pero muy mucho. La sostenibilidad de las empresas y de las personas solo tiene un camino y es marcar un objetivo a largo plazo y trazar el camino para llegar a él, teniendo que realizar nuevas rutas mientras emprendemos la ruta.

 

 

La solución es sencilla, hay que PENSAR, ¡SOLO PENSAR! ¿Habéis dedicado ese tiempo en los últimos días-meses-años?

 

 

Pues os recomiendo que lo hagáis, pues tu productividad y tu aportación de valor a la empresa y a tu vida personal crece como la espuma. Solo 5 minutos para pensar al día, para PENSAR SOCIALMENTE.

 

 

El ser humano está programado para ser un ser social, un ser que necesita relacionarse con sus semejantes para poder evolucionar.

 

Pero ese modo de relación tiene un lado oscuro y es cuando solo pensamos en nuestro beneficio propio sin importarnos lo que ocurre a nuestro alrededor. A eso se le llama EGOISMO. No podemos hacer nada por contrarrestar esto, es innato al ser humano. Lo que sí podemos hacer es complementarlo y hacer de algo negativo una ventaja competitiva.

 

 

En este momento es cuando entra el Egoísmo Colaborativo que se resume en la frase “quiero que le vaya muy bien a los demás para que me vaya muy bien a mí”. Necesitamos que nuestro entorno funcione para que tengamos la oportunidad de desarrollarnos. Solo hace falta ver lo que está pasando a nuestro alrededor para comprobar que es algo necesario que todos trabajemos en esta dirección. Quizás solo sea necesario invertir 5 minutos en pensar cómo puedo mejorar como profesional y como persona.

 

 

Aprovechad las vacaciones para comenzar a realizar esta sencilla tarea e intentad que sean 10. Hacedlo con vuestra familia, con vuestros amigos, con vuestros colaboradores.

 

 

5 minutos, solo son 5 minutos.

 

 

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