La ETT murciana, que tiene en este momento más de 3.500 empleados trabajando en países comunitarios, ya ha denunciado al Gobierno galo ante las autoridades de la UE
Las autoridades laborales francesas han intensificado en las últimas semanas el ‘acoso’ a los trabajadores de la ETT murciana Terra Fecundis en explotaciones agrícolas de Francia. Este incremento del hostigamiento a los responsables de la empresa puede ser la respuesta del equivalente francés a la Inspección de Trabajo española y de la Seguridad Social (Mutuas Laborales) a la demanda presentada por Terra Fecundis ante las autoridades comunitarias contra el Gobierno galo.Fuentes de la empresa han evitado asociar este aumento de la ‘persecución’ a la denuncia, dirigida por el bufete de Gil Robles, y señalan de forma ‘diplomática’ que la razón de haberse multiplicado las inspecciones podría deberse a una mayor actividad de los trabajadores de Terra Fecundis coincidiendo con las campañas agrícolas. En este momento, la ETT cuenta con más de 3.500 trabajadores en los campos de Francia, Bélgica e Italia, principalmente.
Como ya publicó este periódico el pasado noviembre, detrás de este acoso subyace la intención del Gobierno francés de frenar la entrada de trabajadores de otros países, aunque los tratados internacionales lo permitan, además de intentar que Terra Fecundis traslade su sede social a Francia en lugar de Murcia, donde surgió hace más de una década.
En la demanda ante las autoridades comunitarias, lo que reclama Terra Fecundis es que se cumplan los tratados europeos firmados por los estados miembros de la UE, y que se permita, sin hostigamientos, el derecho de esta y otras empresas a prestar sus servicios en los países socios.








