
UGT ha reclamado este viernes regular la desconexión laboral como un derecho más que se incluya tanto en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales como en la ordenación del tiempo de trabajo, ya existente en el Estatuto de los Trabajadores, siempre bajo el paraguas del diálogo social.
En una nota de prensa, el sindicato denuncia cómo, "año tras año", resulta cada vez más complicado desconectar del trabajo, principalmente por una "inadecuada" gestión de las tecnologías que "está difuminando la frontera entre el tiempo profesional y el personal", llegando a debilitar la salud mental de los trabajadores.
Esta situación se ha visto agravada, dice UGT, por la crisis del coronavirus, dado el nivel de estrés generado por la pandemia y el aislamiento de los teletrabajadores, que pueden sentirse discriminados en el acceso a ascensos o formación, o echar en falta un reconocimiento por parte de sus superiores.
Desde el sindicato lamentan que algunas empresas no respeten los tiempos de descanso de sus empleados, lo que unido al temor de éstos a perder su puesto, "dificulta o hace imposible esa desconexión tan necesaria para poder afrontar el trabajo cotidiano pasado el periodo estival".
Insisten así en que la conectividad no debe ser "en ningún caso" una disponibilidad permanente hacia las necesidades de la empresa, no en vano conlleva riesgos psicosociales e incrementa los niveles de estrés.
Para UGT, es fundamental que la ley de desconexión incluya un registro de jornada obligatorio, tanto para los centros de trabajo como para las personas que teletrabajan en sus casas, con el fin de evitar abusos.
Y es que, prosigue, con la crisis del coronavirus, y la extensión del teletrabajo, se ha podido comprobar cómo las personas son totalmente dependientes del trabajo en sus casas, sin poner límite a su jornada laboral y sin hacer efectivo este derecho.
UGT propone además una regulación más extensa de los preceptos empresariales sobre desconexión digital para que recojan las formas que tienen los trabajadores -incluidos los directivos- de ejercer este derecho, y las acciones formativas y de sensibilización para evitar la fatiga informática, una tarea para la que "deben ser oídos" los representantes de los trabajadores.





