
“Nuestra única posibilidad de sobrevivir a largo plazo no es quedarnos escondidos en el planeta Tierra, sino salir al espacio… Pero soy optimista. Si podemos evitar el desastre durante los dos próximos siglos, nuestra especie estaría a salvo extendiéndose por el espacio…” Stephen Hawking (Oxford, 1942).
La frase que utilizo como título, lleva implícita dos afirmaciones de optimismo; a saber: que existe la humanidad como tal, y que esta, en su conjunto, tiene futuro.
He de reconocer que estas dos rotundas declaraciones son deudoras del físico teórico y gran divulgador científico MICHIO KAKU (California, 1947), catedrático de Física en la Universidad de Nueva York y uno de los creadores de la “teoría de cuerdas”; a quien vengo siguiendo, desde hace años, en sus interesantes libros, artículos y conferencias. Entre los que destaco: “EL FUTURO DE NUESTRA MENTE” (Editorial Debate, 2014), “FÍSICA DE LO IMPOSIBLE” (Editorial Debate, 2016) y, precisamente el titulado, “EL FUTURO DE LA HUMANIDAD” (Editorial Debate, 2018).
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De sus muchas aportaciones, destacaría ahora:
1ª INTELIGENCIA BIOLÓGICA, INTELIGENCIA DIGITAL E INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
- Inteligencia biológica: El objeto más complejo del universo conocido, lo tenemos sentado en los hombros: “El cerebro humano tiene 100 mil millones de neuronas, cada neurona conectada a otras 10 mil neuronas”.
- Inteligencia digital: Además de la investigación incesante por obtener la “inmortalidad biológica” (esto es, la prolongación de la vida humana hasta umbrales ahora desconocidos), en las últimas décadas se habla de la “inmortalidad digital”, para denominar el resultado de tecnologías avanzadas que nos permitirán “descargar nuestra mente en un ordenador”; y con ello romper los límites de nuestro inservible cuerpo humano. Aunque como algunos piensan: te pasarías una eternidad atrapado dentro de una máquina estéril, lo cual puede ser peor que la muerte física.
Los investigadores, creen que a finales de este siglo, podremos conectar nuestro cerebro a dispositivos digitales, en una doble dirección: descargar recuerdos complejos de nuestro cerebro y alimentarlo mediante transferencias de conocimientos y habilidades, eliminando todo tipo de límite a nuestra capacidad.
Incluso, como ya dijo el neurocientífico MIGUEL NICOLELIS (Sao Paulo, 1961) en su sugerente libro “MÁS ALLÁ DE NUESTROS LÍMITES” (Editorial RBA, 2012), dar origen a una “red cerebral”, mediante la conexión voluntaria de múltiples cerebros. Lo cual nos permitiría, no solo “transmitir bits de información, sino emociones, sentimientos, sensaciones y recuerdos”.
Y aún más, el físico PAUL DAVIES (Londres, 1946) concluye: “Creo que es probable -de hecho, inevitable- que la inteligencia biológica sea solo un fenómeno transitorio, una fase fugaz de la evolución de la inteligencia en el universo” (“THE DEMON IN THE MACHINE”, London, 2019).
- Inteligencia artificial: La evolución de los robots y autómatas desde los ejemplares más rudimentarios a los actualmente más sofisticados -a juicio de los expertos- auguran un verdadero salto cualitativo en las capacidades, no solo de cálculo sino de acometer tareas complejas, siendo la meta muy lejana la obtención de “consciencia” por el autómata.
El experto en inteligencia artificial RODNEY BROOKS ha escrito: “Mi predicción es que para el año 2100 dispondremos de robots de gran inteligencia en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Pero no estaremos separados de ellos, sino que en parte nosotros también lo seremos y estaremos conectados a los demás”.
Pero la obtención por un robot de consciencia como el ser humano, es más que la “espacial” o mera localización en el espacio (que es lo que ahora pueden hacer los autómatas), sino además, “social” y “temporal”; dado que nuestros cerebros son máquinas de planificación. De este modo, la consciencia de uno mismo, se puede entender como “la capacidad de situarnos en una simulación futura, que esté orientada a los objetivos”.
2ª LA TIERRA Y SUS CICLOS DE EXTINCIÓN:
La Tierra ya ha sufrido cinco grandes ciclos de extinción, en cada uno de los cuales desapareció hasta el 90% de las formas de vida y nada indica que esto no vuelva a repetirse. Un día hace 75.000 años, la humanidad estuvo a punto de extinguirse, por una titánica explosión en Indonesia, al entrar en erupción el volcán Toba, en la que se considera como la más potente en los últimos veinticinco millones de años.
Dentro de la historia de la Tierra, la presencia activa del hombre es muy limitada. Durante los últimos 100.000 años, gran parte de la superficie terrestre estuvo cubierta por una capa de hielo sólido de hasta 800 metros de grosor. El estéril paisaje helado empujó a muchos animales a la extinción. Después, hace 10.000 años, se produjo el deshielo. Este breve calentamiento ha permitido el rápido ascenso de la civilización moderna y los humanos lo hemos aprovechado para extendernos y progresar. Pero este florecimiento ocurrió durante un corto periodo de tiempo (para la existencia de nuestro planeta), lo cual significa que es muy probable que antes de 10.000 años nos encontremos con un planeta inhóspito.
3ª UN UNIVERSO “AFINADO” Y PREPARADO PARA LA VIDA INTELIGENTE:
A todos los científicos les ha impresionado, a medida que avanzaban en el conocimiento de nuestro entorno, que cuando examinamos las fuerzas del universo, vemos que parce estar “afinado del modo preciso para hacer posible la vida inteligente”. Por ejemplo, si la fuerza nuclear fuera un poco más fuerte, el Sol se habría quemado por completo hace millones de años. Si fuera un poco más débil, el Sol no habría llegado a encenderse. Lo mismo se aplica a la gravedad. Si fuera un poco más intensa, habríamos experimentado un big crunch hace millones de años (la contracción total del universo convertido en una masa incandescente). Si fuera un poco más débil, en su lugar habría tenido lugar un big freeze (la expansión total del universo con temperaturas de cero absoluto = -273,15 grados centígrados). En ambos casos, las fuerzas nucleares y gravitatorias están “ajustadas” de manera que sea posible la vida inteligente en la Tierra. Cuando examinamos otras fuerzas y parámetros, encontramos el mismo patrón (estable y compatible con la vida en la Tierra).
4º LA CIENCIA COMO HITO E INSTRUMENTO PARA EL RETO DE LA HUMANIDAD:
La mayor parte de la historia de la humanidad la hemos vivido de forma miserable, luchando en un mundo hostil e indiferente donde la expectativa de vida estaba entre los veinte y los treinta años. Y han sido las revoluciones científicas, que suelen venir en oleadas, las que han transformado nuestras vidas.
A mi juicio, si hay tres lecciones que podemos aprender de nuestra historia, utilizando frases de MICHIO KAKU, son:
1ª) La humanidad cuando se enfrenta a una crisis de vida o muerte, ha estado a la altura del desafío y ha aspirado a metas aún más altas.
2ª) Es muy fácil que una nación se deje caer en la complacencia y la ruina tras décadas de vivir regaladamente.
3ª) Dado que la ciencia es el motor de la prosperidad, las naciones que le dan la espalda a la ciencia y la tecnología suelen acabar cayendo en barrena.
Queridos lectores, en estas noches de estío en las que contemplamos las estrellas y sentimos la fuerza atractiva de la Luna, no olvidemos que las ciencias (todas, no solo la apasionante física) son incompatibles con la mentira; y, por ello, constituyen la herramienta para el presente y el futuro de cada uno de nosotros y de la humanidad en su conjunto. En quince días, dejaré de mirar las estrellas y, les contaré.

