López Rejas presenta el primer proyecto de obra nueva en la ciudad tras el terremoto
Los promotores han reconocido hoy que existen problemas jurídicos, económicos y técnicos para conseguir una rápida reconstrucción de los edificios demolidos en Lorca como consecuencia de los terremotos de 2011.El promotor López Rejas, quien ha presentado junto al presidente de la Asociación de Promotores, José Hernández, el primer proyecto de obra nueva en Lorca tras el terremoto, ha señalado que el problema jurídico está relacionado con la unanimidad necesaria entre todos los propietarios para la reconstrucción de un inmueble derribado, que, por la propiedad pro indiviso de los solares resultantes del derribo, es "muy difícil o casi imposible".
Ha añadido que esa unanimidad en el diseño y en el pago proporcional convierte el problema jurídico "en económico", que también ralentizará la reconstrucción.
Junto a estos problemas, existe otro "más importante", que es el aspecto técnico del diseño de los edificios en función de los "consejos" de reconstrucción del Instituto Geológico Nacional (IGN), dadas las especiales condiciones de sismicidad de la zona de Lorca, situada sobre la falla de Alhama de Murcia.
Esas recomendaciones "son precisas", lo que hace que "dentro del casco urbano sea difícil cumplir estos consejos" al reedificar un edificio demolido.
Por todo ello, como promotor privado ha apostado por la promoción libre de obra nueva y hoy ha presentado el residencial Almenara, compuesto por 36 viviendas, que será el primer complejo de edificios nuevos en Lorca tras los terremotos de mayo de 2011 que no estará vinculado a la reconstrucción de los inmuebles demolidos.
El proyecto residencial de Invierta Hábitat 2010 ha comenzado hoy con la colocación de la primera piedra y habrá concluido en 18 meses, ha dicho López Rejas, que lo ha definido como "una alternativa" más rápida a los damnificados "que no quieran esperar a la decisión unánime" que requiere reconstruir sus casas.
Los cuatro bloques de edificios del residencial han sido diseñados para cumplir con la normativa sismorresistente y con las especificaciones del IGN para construcciones en zonas sísmicas.
Los edificios estarán aislados, lo que elimina la posibilidad de "embestimiento" entre los colindantes en caso de nuevos movimientos sísmicos en Lorca, y sus estructuras están preparadas para resistir un sismo de grado nueve de magnitud en la escala de Richter.
López Rejas ha considerado que el lugar elegido para su edificación, en Ronda Sur, está ubicado en una nueva zona de expansión de la ciudad.

