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ENTRE TÚ Y YO

Después del anochecer (after dark)

Javier Escolano Miércoles, 26 de Agosto de 2020 Tiempo de lectura:

 

“Las buenas maneras no presuponen la obediencia a la voluntad ajena” (El color prohibido 1951) Yukio Mishima (Tokio, 1925).

 

Cuando la oscuridad se apodera de una gran ciudad, esas horas que discurren entre el anochecer y el alba, se alumbra un universo en el que cohabitan cuerpos y almas con dispar fortuna.

 

En este “universo” o “multiverso” se mueven con éxito narrativo los personajes creados por los autores japoneses HARUKI MURAKAMI, KYOICHI KATAYAMA, BANANA YOSHIMOTO, HIROMI KAWAKAMI o SAYAKA MURATA, para mostrarnos, con una delicada profundidad no exenta de sencillez narrativa, espacios y tiempos que atrapan soledades, amores, desencuentros, ausencias, sueños profundos, músicas, escalofríos, fatigas, llamadas de auxilio, triunfos y suicidios. Pero también, una crítica rotunda e inteligente, con un cierto humor muy fino, a las convenciones y reglas que ahogan las vidas de los ciudadanos en nuestras sociedades desarrolladas.

 

Cada autor tiene su propia técnica, cadencia y resolución narrativa; pero en todos aprecio la creación de atmósferas difusas, en ocasiones, y radicales, en otras, en las que no es posible quedar al margen. La fuerza de los sentimientos expuestos, siempre con la elegancia propia de la sociedad japonesa, envuelve al lector que desde entonces no será indiferente. Se que esto no es del gusto de todos los lectores, pues nos hace cautivos de la atmósfera densa y, en ocasiones, delirante en las que se mueven los personajes. En todas ellas descubrimos una descripción de una sociedad dura y mejorable, y una crítica a la sinrazón de muchas rutinas y valores que damos por “inmutables”. En el fondo, nos muestran la constante lucha por encontrar el sentido de la vida y de la muerte, en una sociedad muy ordenada e inteligente y al mismo tiempo muy encorsetada y jerarquizada, como la japonesa.

 

Aunque en la literatura nipona moderna, más quizá que en otras, parece predominar rasgos y temas recurrentes, ninguna de las novelas se parecen; y en cada una de ellas reluce la peculiar interpretación de su autor.

 

Me permito recomendar tres libros de autores diferentes:

 

1. “AFTER DARK(Editorial Tusquets, 2008) de HARUKI MURAKAMI (Kioto, 1949)

[Img #74010]

 

 

Novela que discurre en una noche, con personajes que despliegan todos los matices de sus vidas casi sin llamar la atención, en una explosión de sentimientos que nos atrapa. Una modelo, su hermana refugiada en un bar tras haber perdido el último tren, un músico y la necesidad de auxiliar a una prostituta china maltratada. Ingredientes con los que MURAKAMI nos habla de la fragilidad y fortaleza de las pasiones, del sentido de la vida y de vivir con la mayor dignidad posible:

 

”… Su manera de dormir es demasiado pura, demasiado perfecta… El barrio cambia mucho desde que sale en último tren de la noche hasta que pasa el primero de la mañana. Durante el día parece un sitio distinto… Los que parecen normales son luego los que más miedo dan. A ésos el estrés les sale por las orejas… Soy un amasijo de carne, ésa es mi fortuna…Una vez te conviertes en huérfano, ya eres huérfano hasta la muerte. Sueño muchas veces lo mismo, ¿sabes? Tengo siete años y vuelvo a ser huérfano. Estoy completamente solo, sin ningún adulto en quien pueda confiar… El suelo que pisamos parece muy firme, pero, a la que pasa algo, se te derrumba de golpe. Y a la que te hundes… ya no hay vuelta atrás. Luego lo único que te queda es ir viviendo sola en el mundo de abajo, las tinieblas… La nada significa la inexistencia de las cosas y, por lo tanto, tal vez no haga falta comprenderla o imaginarla… Para las personas, los recuerdos son el combustible que les permite continuar viviendo… El nuevo día está a punto de llegar, pero el viejo día aún arrastra los pesados bajos de su ropaje… Quizás sea un día como los demás, o quizás sea un día relevante que, por diferentes razones, quede gravado en la memoria. En cualquier caso, por el momento, todo el mundo tiene ante sí una hoja en blanco, sin nada escrito…”

 

 

2. “SUEÑO PROFUNDO(Editorial Tusquets, 2006) de BANANA YOSHIMOTO (Tokio, 1964). Son tres relatos en los que el amor, la pérdida, la soledad y la muerte están presentes de modo diverso en sus personajes. El sueño profundo como entrada y estado que nos permiten afrontar la vida y sus carencias; la pérdida que nos acerca a quienes comparten sentimientos; y la bebida como precursora de la “música del más allá” que nos devuelve a la vida:

 

[Img #74012]

 

 “… Me gusta la noche. Me gusta con locura. Durante la noche, cualquier cosa me parece posible; … Lo único que he tenido claro desde el principio es que este amor se sostiene en la soledad… En los últimos tiempos no sueño. Me sumerjo de inmediato en las tinieblas más negras… Mi sueño es tan profundo que, en el instante de abrir los ojos, me parece haber vuelto de la muerte a la vida, ... También me fascina a veces la idea de no despertar jamás y desaparecer en la eternidad… Cuando me enfrenté a las tinieblas de mi corazón, cuando me sentí herida en lo más hondo y me rompí en pedazos, exhausta, de improviso emergió de mi interior una fuerza inexplicable… Quizás fuera el futuro lo que veían mis ojos de niña. Algo que tenía mi hermano en aquella época y que no debía morir jamás, algo que viajaba a través de la noche… En mi jardín, de madrugada, los árboles parecen brillar. Bañados por la luz de la calle, se dibujan con nitidez el reluciente color verde de las hojas y el castaño oscuro del tronco… Cada vez que miro este paisaje su pureza me hace estremecer, y siendo que nada importa, que da igual que lo haya perdido todo. No es abatimiento, tampoco desesperación; es una forma más natural de aceptar las cosas, un sentimiento suscitado por una emoción silenciosa y clara”.

 

3. “LA DEPENDIENTA(Duomo Ediciones, 2019. Premio “Akutagawa” 2016) de SAYAKA MURATA (Inzai, 1979). En ella relata la vida de una joven soltera de 36 años que trabaja por horas en una tienda y su deseo de ajustar su vida a la “normalidad” convencional de la sociedad japonesa:

 

[Img #74011]

 

 

“… No tenía ni idea de cómo ser una persona normal en un lugar sin manual de instrucciones… El mundo normal es un lugar muy exigente donde los cuerpos extraños son eliminados en silencio. Las personas inmaduras son expulsadas… Cuando terminamos los estudios debemos encontrar trabajo, cuando tenemos trabajo debemos ganar más dinero, cuando ganamos dinero debemos casarnos y tener hijos. El mundo nos juzga constantemente… Aunque digan que la sociedad actual es individualista, quienes no se esfuerza por establecer algún vínculo con la comunidad reciben toda clase presiones y coacciones hasta que, al final, se les expulsa”.

 

Queridos lectores, agosto concluye y a la melancolía cíclica de todo inicio de “curso”, el vértigo de las incertidumbres desatadas por la anormalidad actual, nos envuelve más allá de la vigilia, para impregnar nuestros sueños profundos. Con seguridad, somos más que “personajes” de una trama urdida por los que detentan y ejecutan su poder, la vida y su infinita lucha, continúan. En quince días, les prometo ocuparme de ello.

 

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