
Es solo mi casa, pero es mi castillo
Con el fin de contener esta maldita pandemia, muchas escuelas están optando por realizar las clases lectivas por internet desde casa. Además, también nos han pedido a muchos padres de familia que teletrabajemos.
Este distanciamiento social es necesario para ayudar a disminuir la propagación del virus y prevenir la sobrecarga de los sistemas sanitarios.
Las familias nos enfrentamos con nuevas dificultades como prestar la atención necesaria a los niños cuando estamos trabajando ayudando con su aprendizaje y al mismo tiempo no sucumbir en el intento.
La primera receta es ser paciente y dentro de eso, respirar hondo.
Todos nos encontramos en la misma situación, pero con algunas recomendaciones podremos superarlo juntos. Algunas de ellas son:
Disminuir la propagación
Podría ser tentador organizar reuniones para jugar con amigos o fiestas de pijamas para los niños, pero se debe evitar hacerlo.
El distanciamiento social solo funciona si todos participamos. Y disminuir o prevenir la propagación del virus salvará vidas.
Tenemos que proteger a los abuelos. Ahora no es tiempo de ir a visitar a nuestros mayores o pedirles ayuda para que cuiden de nuestros hijos, ¡cuánto vamos a valorar vuestra innegable ayuda! Silenciosa y sincera.
Las personas mayores de 60 años corren mayor riesgo de enfermar gravemente con el COVID-19 y no deben aumentar el riesgo estando cerca de niños que pudieran estar enfermos con síntomas leves.
Pero no olvidemos llamarlos por teléfono o realizar videoconferencias, intentemos demostrarles que son una parte importante de nuestras vidas y que no los olvidamos. Distanciamiento social sí, olvidar nunca.
Mantener una rutina
Debido a que los cambios de rutina pueden causar estrés, ayudará hablar con los niños sobre las razones por las cuales deben quedarse en casa y cuál será la rutina diaria durante el rebrote.
Es muy positivo que ellos ayuden a crear un horario diario que se puede poner en la nevera o en algún lugar visible para todos.
Y no podemos olvidar incluir tiempo para descansar del trabajo en casa o de las labores escolares para conectar con ellos.
Algunas ideas para crear esa rutina diaria son:
- Levantarnos, vestirnos y desayunar a una hora normal.
- Tener establecido un lugar dónde deben todos hacer su trabajo de la manera más eficaz y sin distracciones.
- Incluir en la lista el tiempo para el aprendizaje, ejercicio y para tomar un descanso.
- Para los niños pequeños, 20 minutos de trabajo escolar seguidos por 10 minutos de actividad física puede ser mejor para ellos.
- Los niños más mayores y adolescentes necesitarán más tiempo para enfocarse en sus labores escolares y tomarse un descanso cuando cambien de asignaturas.
- Incluir nuestras horas también para que los niños sepan cuando hemos terminado nuestras labores de trabajo.
- Programar tiempo para disfrutar de almuerzos nutritivos y de refrigerios.
- No olvidar tomar descansos en las tardes también.
- Cenar todos juntos en familia y hablar de los sucesos del día.
- Disfrutar más tiempo con la familia en las tardes, jugando, leyendo, viendo una película o haciendo ejercicio juntos.
- Mantener las rutinas a la hora de ir a dormir principalmente durante la semana, cerciorándonos de que todos dormimos lo suficiente.
- Debemos evitar estar viendo noticias todo el día y mejor si los peques no están delante ya que puede aumentar sus miedos y ansiedad (¡y la nuestra también!). Si ven las noticias lo mejor es hablar sobre lo que ellos escuchan, aclarando cualquier información incorrecta o rumores.
Recordemos que quedarnos en casa y otras recomendaciones para el distanciamiento social parecen inconvenientes, pero son la mejor manera que tenemos ahora para proteger a los miembros de nuestra familia, amigos y vecinos que son más vulnerables.
¡Gracias por leerme!


