
La aerolínea de bajo coste Ryanair asegura que tiene un exceso de 350 tripulantes de cabina en España, un número que podría incrementarse dependiendo de cómo evolucione la pandemia y con ella, la oferta de la compañía, susceptible de sufrir "recortes significativos" en los próximos meses.
En una entrevista con Efe, el director de Recursos Humanos de la compañía irlandesa, Darrell Hughes, y el de Operaciones, Neal McMahon, reconocen que la crisis sanitaria del coronavirus ha sido un "desafío" para el sector turístico y la industria de la aviación, por lo que piden la colaboración de los sindicatos para "poder minimizar la pérdida de puestos de trabajo" en sus bases españolas.
Actualmente Ryanair opera un 60% de su programación en España, indica McMahon, que recuerda que sus trabajadores continúan en el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) anunciado el pasado marzo con motivo de la COVID-19.
En este sentido, la compañía, que aguarda la decisión del Gobierno sobre una posible prórroga de estos expedientes, "está empleando todos sus mecanismos para distribuir el trabajo entre todo el personal", con el objetivo de contribuir "a la recuperación turística en España".
Un significado especial tiene para Ryanair el acuerdo firmado con sus pilotos, que han accedido a rebajarse el salario base un 20% durante cuatro años, a cambio de mantener los puestos de trabajo. "Han entendido que estamos viviendo un momento bastante difícil. Por ello hemos podido pactar una reducción del 20%, que será totalmente restablecida en cuatro años", apunta.
Sin embargo, la aerolínea lamenta no haber podido llegar a un pacto similar con su tripulación de cabina porque "sus sindicatos (USO y Sitcpla) han obstruido las negociaciones". Hughes insiste en que han cerrado acuerdos en la mayoría de países europeos, pero no en España, donde "los sindicatos han tenido una actitud obstruccionista en las negociaciones, y buscaban conflictos en vez de cooperar".
Así, aunque Ryanair "está deseando alcanzar un acuerdo y ha venido trabajando duro en las negociaciones, con USO y Sitcpla, lamentablemente, no ha sido posible".
Según sus propias estimaciones, la compañía tiene en España un excedente de 350 tripulantes de cabina; no obstante, avisa Hughes, están finalizando la programación de los calendarios de invierno, y puede que el número "sea aún más elevado, peor".
Mención aparte dedica a la anulación del segundo ERTE de fuerza mayor declarado por la aerolínea y que afectaba a unos 200 trabajadores, procedentes en su mayoría de las bases de Canarias y Girona, recientemente anulado por el Ministerio de Trabajo.
La Inspección tildó al expediente de "fraude de ley" puesto que lo que buscaba la aerolínea era "librarse de una buena parte" del pago de los salarios y las cotizaciones sociales de los trabajadores de estos centros, readmitidos esta primavera después de que la justicia diera marcha atrás a un expediente de regulación de empleo (ERE) declarado antes de la pandemia.
"La decisión debería tener en cuenta que nuestros aviones han estado parados durante más de cuatro meses", subraya Hughes, que entiende que estos trabajadores "tienen que ser tratados igual que el resto del personal", que desde marzo están en situación de ERTE.
Por ello, Ryanair recurrirá la resolución de Trabajo, un trámite que deberá realizar ante la Audiencia Nacional.









