La industria es el sector más afectado por la caída de la demanda nacional y el frenazo en las exportaciones
El beneficio neto de las empresas no financieras españolas disminuyó un 64,2% en el primer trimestre del año, respecto al mismo periodo de 2011, según los datos de la Central de Balances Trimestral (CBT) del Banco de España.
El supervisor indicó hoy que durante los tres primeros meses del año el valor añadido bruto (VAB) se contrajo un 4,2% debido a la desaceleración de la actividad, que se ha intensificado entre enero y marzo.
Esta caída, que afectó de forma generalizada a todos los sectores, ha sido generada por el descenso de la demanda nacional y de la desaceleración de las exportaciones.
La industria es la rama que cayó con mayor intensidad (12,5%) y contrasta con el aumento del 15% del mismo periodo del año pasado.
El descenso de estas empresas se observa en todos los subsectores, pero en mayor medida en las industrias manufactureras, fabricación de productos minerales y metálicos e industria química.
La actividad de las empresas de información y comunicaciones también experimentó una caída del 7% por la debilidad del consumo, mientras que en las de comercio y hostelería disminuyó el 1,3% y en las energéticas cedió el 1,5%.
En el caso de las empresas englobadas en el resto de actividades, bajó el 3,1%, debido al mal comportamiento de las compañías de transporte, construcción e inmobiliarias.
Los gastos de personal descendieron un 1,4%, frente a la evolución prácticamente nula registrada en el mismo periodo de 2011.
Esta evolución fue consecuencia de una intensificación de la caída del empleo del 1,7%, que se vio parcialmente compensada por un incremento de un 0,3% en las remuneraciones medias.
Por tipo de contrato, el empleo de carácter temporal experimentó una contracción del 12,4%, mientras que el fijo permaneció prácticamente estable, con una disminución del 0,2%.
En el primer trimestre del año aumentaron el número de empresas que destruyeron empleo hasta suponer el 55,8% de la muestra, de forma que se rompe la tendencia experimentada en los últimos meses de que aumentaran las compañías que conseguían mantener o incrementar su plantilla.
Si bien la caída del empleo ha sido bastante generalizada, son las empresas de información y comunicaciones las que mayor reducción del empleo experimentaron, mientras que por el contrario las empresas de comercio y hostelería fueron las únicas en las que aumentó, un 0,9%.
Por otro lado, los ingresos financieros experimentaron un "importante retroceso" debido a los menores dividendos recibidos, lo que ha generado una merma de los beneficios empresariales y de los niveles de rentabilidad del activo, a lo que se ha sumado un "ligero repunte experimentado en el coste de la financiación ajena".
El supervisor indicó hoy que durante los tres primeros meses del año el valor añadido bruto (VAB) se contrajo un 4,2% debido a la desaceleración de la actividad, que se ha intensificado entre enero y marzo.
Esta caída, que afectó de forma generalizada a todos los sectores, ha sido generada por el descenso de la demanda nacional y de la desaceleración de las exportaciones.
La industria es la rama que cayó con mayor intensidad (12,5%) y contrasta con el aumento del 15% del mismo periodo del año pasado.
El descenso de estas empresas se observa en todos los subsectores, pero en mayor medida en las industrias manufactureras, fabricación de productos minerales y metálicos e industria química.
La actividad de las empresas de información y comunicaciones también experimentó una caída del 7% por la debilidad del consumo, mientras que en las de comercio y hostelería disminuyó el 1,3% y en las energéticas cedió el 1,5%.
En el caso de las empresas englobadas en el resto de actividades, bajó el 3,1%, debido al mal comportamiento de las compañías de transporte, construcción e inmobiliarias.
Los gastos de personal descendieron un 1,4%, frente a la evolución prácticamente nula registrada en el mismo periodo de 2011.
Esta evolución fue consecuencia de una intensificación de la caída del empleo del 1,7%, que se vio parcialmente compensada por un incremento de un 0,3% en las remuneraciones medias.
Por tipo de contrato, el empleo de carácter temporal experimentó una contracción del 12,4%, mientras que el fijo permaneció prácticamente estable, con una disminución del 0,2%.
En el primer trimestre del año aumentaron el número de empresas que destruyeron empleo hasta suponer el 55,8% de la muestra, de forma que se rompe la tendencia experimentada en los últimos meses de que aumentaran las compañías que conseguían mantener o incrementar su plantilla.
Si bien la caída del empleo ha sido bastante generalizada, son las empresas de información y comunicaciones las que mayor reducción del empleo experimentaron, mientras que por el contrario las empresas de comercio y hostelería fueron las únicas en las que aumentó, un 0,9%.
Por otro lado, los ingresos financieros experimentaron un "importante retroceso" debido a los menores dividendos recibidos, lo que ha generado una merma de los beneficios empresariales y de los niveles de rentabilidad del activo, a lo que se ha sumado un "ligero repunte experimentado en el coste de la financiación ajena".



