
El ayuntamiento de Lorca ha solicitado al Gobierno regional que incluya el proyecto de recuperación de las minas de azufre de Serrata en el plan de restauración de las instalaciones mineras abandonadas que la Comunidad prevé ejecutar durante los próximos años con fondos europeos de desarrollo regional (Feder).
La concejala de Cultura, Ángeles Mazuecos, ha dicho que la petición del ayuntamiento persigue recuperar el patrimonio arquitectónico, industrial y cultural vinculado a estas explotaciones mineras que estuvieron en funcionamiento entre 1850 y 1959.
Se trata de la recuperación de las ruinas del coto minero La Felicidad, ubicado en la sierra de Serrata, para que los edificios de la industria extractiva y de refino del azufre se conviertan en centros de interpretación de esa actividad, de la que Lorca fue líder nacional durante décadas.
Ese patrimonio minero está compuesto por dos grandes hornos de la década de 1940 cuya estructura de mampostería y bóvedas de ladrillo está prácticamente íntegra, pero muy degradada, así como diferentes pozos, bocaminas, galerías y las características chimeneas de respiración.
En la carretera de la Zarzadilla de Totana, existen los restos de un complejo minero-industrial en avanzado estado de ruina, pero con algunos de sus edificios recuperables para convertirse en centro de interpretación.
Se trata de una de las llamadas “fábricas de beneficio” donde estuvo situada la mercantil “Azufres de Lorca, S.A.”, antecesora de otras como la “Compañía Franco-Española de Azufres de Lorca”, de capital francés (1890-1930), dueña del “Coto Felicidad”, de 360 hectáreas y más de cien minas, que ocupaba la mayor parte de la sierra.
El PSOE ya propuso esta misma iniciativa cuando estaba en la oposición, ha recordado Mazuecos, que ha criticado que entonces fuera ignorada por el Gobierno local del PP que nunca la trasladó al autonómico.
El consistorio pretende que se pueda exponer la riqueza geológica de la zona y que quede tematizado el complicado y penoso proceso de extracción y refinado del azufre en las minas de Serrata, que llegó a emplear a finales del siglo XIX a más de 600 obreros, muchos de ellos niños.
En ese momento Lorca se convirtió en el principal productor de azufre de España con 5.000 toneladas anuales, comercializado a través de la marca “Gallo”, popular en el extranjero por la pureza del azufre extraído.



