
General Motors (GM) y Honda profundizaron sus lazos con la firma de un acuerdo para establecer una alianza en Norteamérica que les permitirá compartir el desarrollo de nuevos vehículos, tanto de combustión como eléctricos, y ahorrar costes en el futuro.
El acuerdo entre el cuarto fabricante mundial de automóviles, por número de unidades, GM, y el séptimo, Honda, puede tiene el potencial de generar más movimientos de consolidación en un sector que lleva varios años en una profunda transformación con la llegada de los vehículos eléctricos y el desarrollo de tecnologías de conducción autónoma.
El tercer fabricante estadounidense, y octavo del mundo, Fiat Chrysler (FCA) y el grupo francés PSA, el décimo en producción, están en el proceso de fusión de sus operaciones para crear una nueva compañía, Stellantis.
Y, en un nivel inferior, Ford, el segundo fabricante estadounidense y el quinto mundial, tiene desde principios del año pasado una alianza con el grupo Volkswagen (VW), el segundo del mundo, para el desarrollo y producción de furgonetas y camionetas "pickup" de tamaño medio.
Además, VW ha invertido con Ford en la firma de inteligencia artificial Argo AI que el fabricante estadounidense quiere utilizar como base para sus sistemas de conducción autónoma.
Todos estos acuerdos son fruto de la necesidad de dedicar grandes recursos financieros para el desarrollo de las nuevas tecnologías que están llamadas a dominar el mercado en los próximos años.
Y por si no fuera suficiente, los fabricantes tradicionales de automóviles en Estados Unidos se enfrentan a la creciente amenaza de nuevas empresas, como el fabricante de vehículos eléctricos de lujo Tesla, o empresas emergentes como Waymo, la unidad de Google que está desarrollando vehículos autónomos.
En este contexto, cobran especial significado las palabras de los ejecutivos de GM y Honda, en las que destacaron la importancia que el acuerdo tendrá para ahorrar recursos, que se podrán destinar al desarrollo de nuevas tecnologías y productos.







