
El coste por hora trabajada aumentó un 8,2% en el segundo trimestre respecto al mismo periodo de 2019, marcando así su mayor alza en 11 años, debido a la caída en el número de horas trabajadas como consecuencia de la pandemia del coronavirus y la declaración del estado de alarma.
Según el índice de coste laboral armonizado (ICLA) que publica este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE), una vez eliminados los efectos estacionales y de calendario, la variación anual del coste por hora fue del 8,3%, la más elevada desde que comenzó la serie histórica hace 20 años.
Por componentes, el coste salarial registra una variación anual del 6,2%, en un contexto de subida del salario mínimo interprofesional (SMI) del 5,5% para 2020, hasta 950 euros brutos mensuales, mientras que los otros costes aumentaron un 14,3%.





