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Opinión | La Corte
Lunes, 21 de Septiembre de 2020
Belén Pardo

La Casa Real y su vinculación con la Virgen de la Fuensanta

 

Este año los murcianos no podrán participar en la tradicional romería acompañando a la Virgen de la Fuensanta a su Santuario.

 

Los actos se limitarán a la ofrenda de flores que el alcalde, José Ballesta, presidirá sin público, con límite de aforo y medidas de seguridad.

 

Los asistentes serán virtuales, a través de las redes sociales.

 

El presidente de la Real Hermandad de la Virgen de la Fuensanta, Manuel Ramón García-Garre me recuerda la vinculación de la Casa Real con nuestra Patrona, la Virgen de la Fuensanta.

 

A lo largo de este tiempo se han sucedido actos, ofrendas y visitas  a la Ciudad de Murcia de algunos de los monarcas, como  Isabel II, Alfonso XII, Alfonso XIII, Juan Carlos I y Felipe VI.

 

 El 23 de marzo de 2010 Asamblea General de la Hermandad acuerda nombrar Caballero de Honor al Rey, Juan Carlos I, quien acepta el nombramiento. También se solicita el titulo de Real.

 

Manuel Ramón destaca “el maravilloso regalo de la Reina Isabel II, en su visita a Murcia el 24 de octubre de 1862: un manto precioso y de gran valor artístico y sentimental, que nuestra Patrona luce en las grandes Solemnidades”.

 

Su estancia en la ciudad fue importante. Inauguró el primer servicio ferroviario Cartagena-Murcia, aunque la línea no estaría terminada hasta el 1 febrero del 1963, la Estación del Carmen así como el Teatro de los Infantes, hoy Teatro Romea, y el Jardín de Floridablanca. Se hospedó en el Palacio Episcopal, que se convirtió en su residencia durante los días que estuvo en Murcia. También entregó una cantidad de dinero para repartir entre las organizaciones mas necesitadas. Tras el incendió sufrido en la Catedral de Murcia en 1854, en el que se destruyó el Altar Mayor y la Sillería del Coro, Isabel II donó  la sillería del monasterio de Santa María de Valdeiglesias a la Catedral .

 

Años más tarde Fernando de Baviera y Borbón , Infante de España y nieto de la Reina Isabel II, representó a la Casa Real en la Coronación de la Virgen de la Fuensanta.

 

Fueron testigos de excepción aquel día,  S. A. R, D. Fernando de Baviera, en representación de S. M, Alfonso XIII junto con el Ministro de Hacienda, José Calvo Sotelo, en representación del Consejo de Ministros.

 

El Infante, con traje de gala de Caballería y diferentes condecoraciones españolas y extranjeras, entró en la Catedral bajo palió, siendo recibido por el Obispo de la Diócesis Monseñor. Vicente Alonso. 

 

Tras la misa Pontifical, se dio la Bendición Papal, en nombre de Pío XI. El Sr. Secretario de Cámara, dio lectura  a la concesión pontificia de la Bendición Apostólica, otorgada por el Obispo de la diócesis al Nuncio de Su Santidad, Federico Tedeschini. 

 

A las doce se organiza la procesión, y el protocolo  que se ha de seguir, saliendo de forma ordenada por la puerta del Perdón. El Infante, ocupa la presidencia de la comitiva, hasta llegar al Puente Viejo para presidir el acontecimiento.

 

Una vez Coronada Canónicamente, la Virgen de la Fuensanta, sonó la Marcha Real. Todas las campanas de la ciudad sonaban, las tropas rendían honores y una nube de palomas comenzaron a girar en torno a la Virgen, mientras tanto el Infante se cuadró militarmente. Tras las palabras del Prelado de Salamanca, Monseñor Frutos y Valiente, la Virgen retornó a la Catedral, revestida ya de la dignidad de “Virgen Coronada”. .

 

El Infante vivió una jornada muy emocionante, ya que participó en números actos relacionados con la Coronación de la Virgen de la Fuensanta. Visitó la Iglesia de Jesús, quedando muy impresionando de las imágenes, más tarde visito el Museo Provincial, dónde se detuvo delante del nacimiento del Salzillo. Según narra “El Liberal”, quedo impresionado ante tal desligue de figuras. Visitó la Estación Sericícola del Verdolay. Estuvo presente en la inauguración del Salón de Actos del Ayuntamiento, dónde ocupo la presidencia, junto al Ministro de Hacienda. En la Sesión inaugural Alcalde, Francisco Martínez dice emocionado a D. Fernando:” Que cuando llegue a la Corte, sea interprete de los sentimientos de adhesión a sus Majestades que Murcia abriga…ª.  Participó en la comida a los pobres, acompañado por el Alcalde, el  Ministro, los Gobernadores Civil y Militar, Presidente de la Diputación, y por supuesto juntos se sentaron a la mesa con los más necesitados, fue una comida con música, dónde se interpreto entre otras piezas el Himno a Murcia.

 

En su despedida expresó su gratitud al Alcalde, al que dijo que marchaba emocionado a Madrid. Según publica el Diario “ La Verdad” del 26 de Abril de 1927” Al arrancar el tren sonó una prolongada ovación y vivas al Rey, España y Murcia...”.

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